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En silla de ruedas don José peregrina cada año a La Villa a pesar de su mala salud

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diciembre 12, 2016

El hombre pide por su salud cada año y agradece estar vivo.

El hombre pide por su salud cada año y agradece estar vivo.

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ECATEPEC, Méx.- 12 DE DICIEMBRE DE 2016.-Sentado en una silla de ruedas,  apoyado por su hermano debido a que se encuentra enfermo y  está perdiendo las fuerzas de la pierna y brazo izquierdo,  José Hernández Gutiérrez,  de 65 años de edad,  realizó su peregrinar para ver a la virgen morena y pedirle con la fe que le tiene lo ayude a recuperar su salud.

Desde la comunidad de los Reyes Acozac,  del municipio de Tecámac,  José  salió de su domicilio, enfermo y  sentado en una silla de ruedas con un bastón en mano, con la ayuda de su hermano Isaías, de 68 años, para caminar más de ocho horas y llegar a agradecer a la Guadalupana por las bendiciones que han recibido  este año.

José,  a quien le escurría el sudor en su frente debido al intenso calor, relató que desde hace meses enfrenta problemas de salud que lo mantienen la mayor parte postrado en una silla de ruedas, ya que su pierna izquierda está perdiendo fuerzas y no lo deja mantenerse parado mucho tiempo.

“Es por mi edad, ya estoy grande, los doctores me dicen que es debido a unos problemas que tengo en el cerebro que se están complicando, pero estoy siguiendo el tratamiento al pie de la letra para recuperarme”, dijo

De oficio carpintero, padre de dos hijos que ya están casados, viudo desde hace 15 años, Don José explicó, que a pesar de estar enfermo,  no deja de trabajar debido a que no tiene quien lo apoye económicamente, además de tener la necesidad porque tiene que pagar renta en la casa que habita.

Cansado y acompañado de su hermano mayor, quien también se veía agotado,  mostró el bastón que utiliza, cuando se levanta de la silla de ruedas,  y que debido al padecer que enfrenta solo puede caminar por mucho seis metros.

Limpiando con un pañuelo el sudor de su frente,  recalcó,  “no me importa el cansancio y agradezco a mi hermano que me traiga,  venimos solos  peregrinando por toda la carretera como lo hemos hecho durante 22 años,  pero aunque estoy enfermo, mi devoción a la virgen es mucha y no puedo dejar de visitarla en su día, a quien agradeceré por un año más de vida y pediré ayude para curarme”.

Bajo los intensos rayos del sol, con el rostro bronceado, sin una gorra que le cubra la cara, vestido con su playera blanca, pantalón beige y tenis, el nativo de Tequisquiapan, Querétaro,  indicó que también tiene problemas de movilidad en su brazo izquierdo y teme no  aliviarse de ese mal que le aqueja.

“Los doctores solo dicen que una cosa del cerebro se está deteriorando y por eso estoy así, yo la verdad quiero aliviarme porque luego me duele mucho mi pierna, por eso no me importa enfrentar este calor, o el frio, pero mi fe es más grande, sé que mi virgencita me  ayudará a recuperar mi salud, a lo mejor no al cien por ciento porque ya estoy viejo, pero por lo menos a poder dejar esta silla que ya me tiene cansado”, agregó.

Los adultos mayores dijeron que  aunque caminarían más de ocho horas para llegar a la Basílica de Guadalupe y cantar las mañanitas a la virgen, en la que han depositado toda su fe desde que tienen uso de razón, valían la pena por todo los que les ha brindado en el caminar de su vida y los ha mantenido unidos y felices a pesar de los problemas que han tenido que enfrentar y ante sus peticiones en sus oraciones no los ha dejado caer.

 

 

 

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