Encarcelan a 2 hermanos, uno estudiante y otro fanático del América, por un crimen que no cometieron

| Viernes, abril 7, 2017

Permanecen presos a pesar de las pruebas mostradas.

ECATEPEC, Méx.- 7 DE ABRIL DE 2017.- Acusados de homicidio, los hermanos Becerril Ortiz se encuentran recluidos en el penal de Chiconautla por un crimen que no cometieron.

Las vidas de los jóvenes cambiaron repentinamente a dos años del crimen  cuando fueron detenidos al ser señalados por un testigo como presuntos culpables.

Familiares piden justicia para Chava y Armando, quienes, el día que ocurrió el asesinato, se encontraban en otro lugar, y a pesar de que se han presentado pruebas, autoridades se niegan a tomarlas en cuenta.

Armando se encontraba a unos días de titularse como abogado cuando fue recluido, un año después su hermano Salvador, dueño de un acuario, también fue detenido por el mismo hecho.

Todo comenzó el 20 de abril del 2013, aproximadamente a las 21:15 horas de ese sábado, cuando asesinaron a Román Munguía, de 21 años, afuera de su domicilio en la calle Adolfo López Mateos, en la colonia Central Michoacana.

La familia Becerril Ortiz se enteró de los hechos, ya que Mauricio, un amigo de Salvador, fue alertado por familiares ya que vivía cerca del lugar del homicidio.

Mauricio y Salvador se encontraban en un partido de futbol en el Estadio Azteca, donde jugaron América y Pumas, ya que apoyaban a su equipo desde las gradas de la porra Monumental; a esa hora, Mauricio fue comunicado de la muerte de “Ron”, como era conocida la víctima, pidiendo que se regresaran con cuidado y que fueran a visitar a la familia del difunto para dar el pésame, Mauricio enseguida se lo comunicó a Chava.

Salvador llegó a su casa antes de la medianoche, mencionando a su madre lo sucedido al joven que conocían desde años atrás.

La madre de Salvador hizo una llamada telefónica a la familia de Román, con el fin de mostrar sus condolencias sorprendida por lo sucedido.

Con un tono enojado y cortante, el hermano de Román tomó la llamada, primeramente negó los hechos, para después retractarse y confirmar la muerte de Román.

Los días pasaron y en una ocasión ambas familias se encontraron caminado por la calle, la madre del hoy occiso mencionó de manera tajante que Salvador era el responsable del homicidio y lo denunciaría.

Desde ese día comenzó el calvario para la familia, a  Salvador lo fueron a asediar policías ministeriales, acudiendo a su negocio para que se presentara a declarar y se le hicieran pruebas químicas al carro de su propiedad.

En tres ocasiones fue presentado el carro, en todas ellas salieron negativas las pruebas hechas, en sus declaraciones realizadas al Ministerio Público indicó con pruebas fotográficas y videos que se encontraba en el momento de los hechos en el Estadio.

Fue hasta abril de 2015 que con una orden de aprehensión detuvieron a su hermano Armando, de 35 años, por el delito de homicidio contra Román Munguía.

Un testigo que salió de la nada y jamás en todas las declaraciones había sido mencionado, declaró que ese día había estado con los hermanos tomando cerveza dentro del carro color negro, sobre la calle López Mateos, uno de los hermanos bajó del auto y al ver a su víctima sacó la pistola para asesinarlo.

El testigo, por miedo, dijo que salió del vehículo y se fue del lugar, al ir caminando vio como los hermanos huían a toda prisa después del crimen.

A pesar de buscar al supuesto testigo en el domicilio que señala el Ministerio Público, para realizar un careo con los acusados, este no vive ahí, además de que la copia de su identificación se encuentra ilegible.

Un año después fue detenido Salvador acusado de ser cómplice de homicidio y fue enviado al penal de Chuconautla.

Durante las audiencias se han presentado fotografías de Chava dentro del estadio, así como videos donde en varios ángulos se muestra que él se encuentra en el lugar a la misma hora que ocurrió el homicidio, así que sería imposible trasladarse rápidamente a una distancia tan larga, además se cuenta con el boleto de Ticket Master y los testigos que acudieron con él al evento deportivo.

En tanto, Armando se encontraba en casa de su esposa junto con su hijo a quien ve cada mes ya que se encontraba estudiando la carrera abogado, y estaba a punto de recibir su título e ingresar a su especialidad de Derecho Penal cuando fue arrestado.

Una serie de inconsistencias se han presentado durante las audiencias para desahogar pruebas, el testigo que los señala como culpables no se ha vuelto a presentar, agentes del Ministerio Público no se han presentado a las mismas aplazándolas; la lamilia Becerril pide que solo se haga justicia para los hermanos quienes no tuvieron nada que ver con este crimen por el que ahora están pagando.