Entre flores y música fue despedido por amigos y familiares el señor Tomás de la O Chavarría, sus familiares llevaron sus restos mortales al panteón de Santo Domingo, en el municipio de Chimalhuacán, donde el pasado martes fue atacado con un arma blanca.
Luego de la ceremonia religiosa en la Parroquia de San Pablo, ubicada a unos metros de la casa de Tomás, el féretro fue trasladado a la vivienda y finalmente partieron a pie hacia el camposanto.
En medio del dolor que les produce el sepelio del adulto mayor, los familiares exigen justicia ya que al momento no hay detenidos por su muerte.
Y es que fue el pasado 30 de diciembre, la víctima se encontraba en su casa, en el Barrio San Pablo, cuando fue atacado con un arma blanca por sujetos que le fueron a entregar un arreglo de fruta.
El pasado martes, los sujetos llegaron al domicilio del hombre de 64 años con una canasta con fruta.
El señor Tomás y su esposa los recibieron, pensando que se trataba de un presente para alguien de la casa.
“Los pasan a sala y mi mamá salió por un refresco para atenderlos, ellos dijeron que venían de parte de Magaly, quien había mandado el obsequio y cuando mi mamá regresa la someten, la amarran y a mi papá ya lo tenían mal herido en el sillón”, explicó Ignacio, uno de los hijos de la víctima.
Posteriormente, los esposos fueron encerradas en la vivienda y los agresores se retiraron.
De acuerdo con el testimonio de la esposa de Tomás, él aun herido la desamarró y posteriormente ella solicitó ayuda, fue así que Ignacio llegó a auxiliarlos.
Aunque una ambulancia llegó al sitio y trasladó al hombre a un hospital, éste primero de enero los médicos informaron a sus familiares que había muerto.
Hasta el momento, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) continúa con la indagatoria correspondiente, sin embargo, aún no hay reporte de personas detenidas por el ataque y privación de la libertad del señor Tomás y su esposa.
Los familiares aseguraron que el ataque fue directo, ya que en el momento los sujetos no se llevaron nada de valor ni tampoco exigieron dinero.
Hasta el momento se sabe que el señor Tomás había demandado a una mujer de nombre Magaly, a quien hace tres meses le entregó la cantidad de 250 mil pesos para la elaboración de trajes de carnaval para sus hijos.
“Según ella iba a hacer cinco trajes, uno para cada uno de mis hermanos (…) Nunca nos entregó ningún traje, nada, fue cuando mi papá empezó a proceder por el dinero; ella le había firmado una letra y fue con la que empezó a proceder con el embargo, con la demanda”, refirió Ignacio.
