Antonio Corona Flores, de 29 años de edad, estaba desaparecido desde el 13 de marzo y su cuerpo fue localizado por integrantes del Colectivo Feminista Ehécatl, flotando en un canal de aguas negras, en los límites entre el municipio de Nezahualcóyotl y Chimalhuacán. Sus familiares se encontraban presentes.
El pasado lunes 16 de marzo, las madres buscadoras encabezadas por Carmen Zamora, habían iniciado labores de búsqueda en la zona de tiraderos del Bordo de Xochiaca, de la joven Evelyn Manola, de 19 años de edad, luego de que sus familiares reconocieran un pantalón como suyo, hallado en dicha zona.
Durante el trabajo de campo, personas cercanas a Corona Flores, solicitaron a las integrantes de la agrupación apoyo para localizarlo, pues la última vez que fue visto con vida había sido en la colonia Benito Juárez, ubicada en Nezahualcóyotl, límites con Chimalhuacán.
Durante la tarde del pasado viernes, los trabajos volvieron a dar resultado y las activistas encontraron un cuerpo que desde un inicio presintieron que correspondía al joven desaparecido, pero el lapso de tiempo para sacarlo a flote y que fuera plenamente reconocido, se hizo eterno.
Ahí estuvieron integrantes de la Comisión Nacional de Búsqueda y uniformados de la Policía Estatal mexiquense, pertenecientes a la Célula de Búsqueda, únicamente faltaban los bomberos y miembros de Protección Civil de Nezahualcóyotl, quienes nunca llegaron para auxiliar a extraer el cadáver.
«Estos canales deben tener un punto de vigilancia. Son fosas clandestinas en aguas residuales», dijo Carmen Zamora, quien apenas el pasado 11 y 13 de marzo logró localizar partes del cuerpo de Ángel, un joven de 24 años, en el Canal de Cartagena, en Ecatepec.
Un elemento de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, dio un paso al frente y valiéndose únicamente de una placa de acero, bajó hacia la orilla del canal, y luego de jalar el cuerpo con una varilla metálica, logró sacarlo a la superficie.
«Sí es él», dijo entre lágrimas una mujer identificada como familiar de Antonio, al verle los mismos tenis rojo con negro que llevaba puestos cuando salió de casa, mientras que este era subido a una camilla e ingresado al vehículo del área pericial y Forense, para ser trasladado al anfiteatro correspondiente.
