Ninguna madre debería ver morir a su morir a su hijo, ninguna mujer debería sentir tanto dolor.
Los peritos manipularon el cuerpo de Marcos Axel, después de la investigación sobre el accidente que le quitó la vida y los silbidos iniciaron.
“Nosotros siempre nos chiflábamos, era un modo de identificarnos, así nos acostumbró el papá de Marcos, algo de la familia para comunicarnos y que el otro supiera que estábamos ahí, por eso todos lo hicimos cuando él se iba”, comentó un familiar.
La piel de todos los que estábamos ahí se erizó, muchas lágrimas rodaron y de pronto los gritos: “¡Te vamos a extrañar!”, “¡Te Amo!”, “¡Siempre fuiste un chingón!”; ¡No te vayas mi amor!”, no pararon hasta que el cadáver quedó dentro de la ambulancia fúnebre.
Una familia unida, ante el dolor de perder a un ser querido.
Y es que cerca de la una de la tarde de este viernes, Marquitos, como le llamaban, se dirigía a su casa, en Azcapotzalco.
El motociclista circulaba por la Vía Gustavo Baz Prada, a la altura de la colonia El Mirador, muy cerca de la Coca Cola, una camioneta de Paquetería Tres Estrellas le hizo un corte de circulación.
El hombre de 40 años perdió el control de la motocicleta tras el impacto y terminó por chocar contra un árbol, tanto el piloto como la moto salieron expulsados varios metros.
“¡Yo vivo cerca y cuando me enteré decidí venir para acá, pensé que lo iba ver bien, que nos iríamos, pero ya no se movía y me dijeron que había muerto”, explicó un tío del joven.
Los paramédicos de Protección Civil Tlalnepantla sólo llegaron al sitio para corroborar que el biker ya no contaba con signos vitales.
Cada que aumentaban los minutos, aumentaba la presencia de familiares de Marcos en el lugar del accidente, por eso cuando retiraron el cuerpo ya había casi 30 personas dandole una emotiva despedida.
Policías municipales detuvieron al conductor involucrado, por lo que él y los vehículos fueron trasladados al Ministerio Público, donde se inició la indagatoria.
