En pocos días, dos crímenes de odio han sacudido no solo a la comunidad LGBT+, sino a la población del valle de Toluca debido a la naturaleza de ambos asesinatos.
El primer caso fue dado a conocer el pasado 7 de mayo, cuando el cuerpo de Fany, conocida entre sus amigos como ‘La Chica del pelo bluuu’, fue encontrado al interior de su hogar en Mexicaltzingo, con señales de violencia.
Se dijo que ese jueves, el dueño del inmueble donde ella rentaba acudió, pero no obtuvo respuesta, por lo que ingresó y encontró la escena.
Posteriormente fue despedida por decenas de personas quienes con música y pancartas donde exigían justicia le dieron el último adiós a quien fuera aficionada del baile y los sonideros.
El segundo caso ocurrió el pasado miércoles, cuando se localizó un cuerpo calcinado en la zona boscosa de Santa Cecilia, ubicada en el municipio de Texcalyacac, y después se supo que se trataba de Ashley, quien había sido reportada como desaparecida días antes.
La víctima había sido vista por última vez el sábado anterior en Tenango del Valle; sin embargo, después de labores de búsqueda, su familia la encontró a un costado de la carretera que lleva hacia la Deportiva.
Tras ser identificada, la familia fue notificada y comenzaron los gritos de justicia, no solo de los deudos, sino de amigos, conocidos y colectivos que no solo alzaron la voz por Ashely, sino también por Fany, quienes fueron víctimas del odio que aún predomina en el Estado de México.
Ambos crímenes ocurrieron en la antesala del Día de las Madres, dejando un desgarrador evento que deja familias destrozadas y una marca que recuerda que los crímenes contra la comunidad LGBT+ siguen ocurriendo, y de responsables o detenidos poco se sabe.
