Un total de cuatro jóvenes que viajaban a bordo de un vehículo particular murieron tras caer a un barranco en el municipio de Coronango, en el estado de Puebla. Al parecer tomaron un atajo para evitar un alcoholímetro.
Las víctimas habían sido vistas en los festejos de la comunidad de San Isidro Labrador, en donde se les vio consumiendo bebidas alcohólicas. Posteriormente abordaron un automóvil y avanzaron hacia la carretera, pero se internaron en un camino poco transitado.
En la zona de San Francisco Ocotlán, justo a la altura de una mina conocida como El Montero, el conductor perdió el control del volante y salió del camino de terracería para terminar descendiendo desde una altura de más de 20 metros.
Tras los fuertes impactos durante la caída, el Volkswagen Jetta en color azul, con placas del estado de Tlaxcala, terminó completamente aplastado y los cuatro cuerpos de los individuos de 17, 18 y 19 años de edad, quedaron prensados al interior.
Luego del accidente ocurrido durante la madrugada de este sábado, la presencia del auto tipo sedán era casi imperceptible. Fue un grupo de personas que acudieron a unas canchas cercanas al punto quienes dieron aviso a los servicios de emergencia, cerca del mediodía.
De acuerdo con la información con la que se cuenta hasta el momento, se sabe que los familiares de los hoy occisos ya habían dado parte a las autoridades sobre su desaparición, y cuando supieron de ellos, fue para ir a reconocer los cuerpos que yacían atrapados en una zona despoblada.
Elementos de la policía municipal y rescatistas del cuerpo de Protección Civil de la demarcación, realizaron labores para recuperar los restos mortales, mismos que fueron levantados por integrantes del área pericial y forense de la Fiscalía poblana.
