Luego de la noticia del doble crimen cometido en la zona de la Central de Abastos, se saben las identidades de las víctimas y del presunto asesino.
Se trata de Andrea Alonzo López, quien hace casi año y medio terminó una relación tortuosa con Acelerino Gutiérrez Hernández, originario de Guerrero, con quien estuvo durante un tiempo en pareja y viviendo celos, agresiones y amenazas.
La otra víctima era compañero de trabajo de ella, de nombre Jaime Paniagua, quien nada tenía que ven en el conflicto.
Se supo que el sujeto incluso en reuniones familiares hacía escenas de celos con violencia psicológica y física, amenazando a Andrea con hacerle daño e incluso matarla.
Añadieron que ella estuvo en la relación más tiempo del que quería por miedo a dichas amenazas.
Cuando por fin dio por terminado al sujeto, este comenzó con amenazas más fuertes e incluso la seguía a varios lugares, incluyendo su trabajo.
Fue este viernes que ella salió a comer en calle Pochtecas, con su madre y otras compañeras, así como compañeros de labor.
Se dijo que la mamá fue al baño y escuchó los disparos, y al volver, encontró a su hija herida, así como otro hombre que murió en el sitio; ella pereció al ser atendida en un hospital.
Tras confirmarse los decesos, acudieron ante las autoridades donde recibieron trabas ya que les mencionaron que necesitaban acusar de manera directa a Gutiérrez Hernández para poder proceder.
Por ello exigen justicia para una mujer que vivió aterrada junto a un criminal y que ahora está muertas junto con otro compañero trabajador por culpa de los supuestos celos de su ex.
