«Tenía un tatuaje que decía ‘Nací para luchar’ y así lo representaba. Siempre vivió con entrega y profesionalismo. Me siento muy orgulloso de él», afirmó Gerardo, padre de Pablo, el luchador independiente conocido como «Tempo», quien murió tras un accidente automovilístico en la alcaldía Iztacalco.
La tarde del pasado viernes, el joven de 31 años de edad circulaba a bordo de una motocicleta sobre Francisco del Paso y Troncoso y a la altura de avenida del Recreo, en la colonia Barrio Los Reyes, un camión de carga lo embistió y al caer sufrió severas lesiones que le causaron la muerte. El responsable no ha sido detenido.
«Tempo» estaba anunciado para participar en una función estelar de lucha libre en el Deportivo del Sindicato de los Electricistas, ubicado en Coyoacán. Ante su ausencia, en las pantallas del complejo deportivo se proyectó una imagen del enmascarado, junto a un texto que decía «En memoria de Tempo, el amo del tiempo».
Tras el lamentable acontecimiento, la familia del deportista decidió despedirlo en cuerpo presente, la tarde de este sábado en la casa que lo vio crecer, ubicada en la calle Pablo Rivas, casi esquina con Rodolfo Usigli, en la colonia Escuadrón 201, en Iztapalapa, siendo esta una zona popular, localizada muy cerca del Mercado local.
Ahí, en la cochera de dicho domicilio fue colocado el féretro, bajo el cual decenas de personas allegadas a la familia enlutada depositaron numerosos arreglos florales en señal de respeto y solidaridad. Una mujer entregó a los deudos una fotografía amplificada del luchador sin máscara, sonriendo, como todos lo recuerdan.
Personas de todas las edades ocuparon las filas de sillas plegables que se colocaron al exterior del inmueble, cubiertas con dos carpas, una en color rojo y otra azul, para que estos pudieran resguardarse de la lluvia, si esta se presentaba.
De un momento a otro, los lamentos, los sollozos y el llanto, fueron acallados por la voz de amigos del finado, quienes le dedicaron una porra para honrar su memoria. Tímidamente, de a poco, los presentes corearon al unísono el nombre de «Tempo», una y otra vez.
«Apenas el jueves estábamos hablando y le dije: yo me siento orgulloso de ti por ser quien eres, desde el primer momento en que te tuve en mis brazos. Me quedo con eso», manifestó con nostalgia Gerardo, padre del luchador que recientemente había sido invitado a participar en un evento de la WWE, gracias a sus grandes cualidades.
