Han pasado cinco meses desde que Wendy Paola fue brutalmente asesinada en el Municipio de Tultepec, hasta el momento la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) no ha detenido a nadie y tampoco cuenta con una investigación sólida de los hechos.
Aquel 10 de febrero cuando le arrebataron la vida a Wendy, también le arrancaron la tranquilidad, el sueño y hasta las ganas de vivir a sus padres, a quienes hoy lo único que los mantiene en pie es que se haga justicia y el pequeño que se quedó sin su mamá.
“Yo no como, no duermo, me quitaron las ganas de vivir cuando me quitaron a mi hija y a veces pienso que sería mejor ya irme con ella, pero me detengo por mis hijos y mi nieto, lo tengo que cuidar, pero a veces no puedo”, explica entre sollozos la madre de Wendy.
Y es que la señora Wendy y su esposo Jaime han solicitado a la licenciada Gabriela, adscrita a la Fiscalía de Feminicidios, con sede en Tlalnepantla, se ha negado a darles avances de la indagatoria, así como la carpeta e incluso les exigió que ellos aportaran pruebas y testigos de los hechos en que Wendy fue víctima de feminicidio.
“La Fiscalía nos ha engañado, unos días después de que localizó a mi hija me notificaron que habían detenido a cinco personas, que estaban involucradas con lo que le hicieron a Wendy, pero no fue así, ahora dicen que no están vinculados, nos engañaron para que no presionáramos y no hay avances”, explica el señor Jaime.
Y es que fue el pasado 13 de febrero, cuando Jaime reconoció el cuerpo de su hija por medio de una fotografía que le enseñaron autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
El señor acudió a la Fiscalía de Cuautitlán para reportar la desaparición de su hija Wendy Paola Aguilar Díaz, de 24 años de edad, dos días antes, el cuerpo de la mujer fue localizado dentro de una bolsa y con un cartel en la calle San Martín Oriente, en la col. El Mirador.
Las autoridades le mostraron una fotografía en un celular del cuerpo hallado dos días antes, por su vestimenta y características el señor supo que era Wendy.
A pesar de la brutalidad con la que Wendy fue asesinada, ya que fue golpeada, le tiraron los dientes, le fracturaron la nariz y finalmente fue degollada, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) inició la indagatoria por homicidio calificado.
Fue hasta varios días después que el señor Jaime acudió a la Fiscalía de Cuautitlán y le dijeron que el caso se había turnado a la Fiscalía de Feminicidios, así se enteró que el delito había sido reclasificado.
Han sido cinco meses en que los padres de Wendy Paola no han encontrado ni el consuelo ni descanso, pues temen que quien le arrebató la vida a su hija continúe en las calles y pueda seguir haciendo daño.
“Un día hablamos con la licenciada y nos regañó, nos dijo que porqué andábamos diciendo a los medios que no han hecho nada, pero es la verdad no han hecho nada y aún así quieren que nosotros llevemos pruebas y testigos, cuando eso les corresponde a ellos”, explica la señora Wendy.
Jaime y Wendy visitan con frecuencia la tumba donde yacen los restos de Wendy: “Te amaremos por siempre mi niña hermosa, estarás en nuestros corazones por siempre mi Nanis”, se lee en el sepulcro.
Mientras plantan varias flores y limpian la morada de Wendy Paola, en el Panteón Municipal de Xahuento, piden justicia y que el feminicidio no quede impune, aseguran que estarán más tranquilos cuando se detenga a los responsables.
