Bajo el fuerte sol, sin comida ni agua, perturbado y amarrado al tubo de un puesto de licuados se encontraba un perro de raza pitbull terrier americano, en medio del paradero de Indios Verdes, cuando un hombre en condición de calle intentó ingresar al negocio. Acabo muerto.
“Dicen que se acercó a acariciarlo”.
“¿Si lo mató?, qué raro ese perro era mancito, aunque la semana pasada correteó a otro que lo estaba molestando”.
— Creo que es el flaco que cuidaba carros del Mercado.
—No, es el que se pintaba la cara de payasito y vendía dulces.
Eran los murmullos de los curiosos, nadie tenía la certeza de quién era la víctima.
Los gritos del hombre alertaron a comerciantes, checadores y usuarios del Centro de Transferencia Modal Indios Verdes, en Alcaldía Gustavo A. Madero.
En pocos minutos llegaron los elementos de la Policía Bancaria e Industrial, quienes sometieron al perro y alejaron a la víctima.
Con las patas y el hocico ensangrentado, el can permaneció quieto detrás de una lona, muy cerca de la Av. Insurgentes Norte, en el andén K.
Personal del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) halló sin vida al hombre de unos 35 años con lesiones en la cara, brazos y principalmente las piernas.
Fue necesario el arribo de personal del la Brigada de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), quienes tardaron unos 10 minutos en someter al can, meterlo a una transportadora y después a una patrulla.
La Fiscalía General de Justicia (FGJ CdMx) ya inició la indagatoria correspondiente; hasta el momento no hay personas detenidas por estos hechos.
