Utilizando a un niño que ya camina para despistar, su cobertor y un fular, una fardera intentó extraer dos baterías para automóvil de una sucursal Chedraui en Gustavo Baz, en Tlalnepantla, pero fue interceptada por personal de seguridad.
Teniendo en cuenta que las baterías pesan entre 10 y 13 kilos aproximadamente, la señora llevaba además al pequeño en sus brazos, no cabe duda que este iba a ser un golpe de peso.
Cuatro mil pesos habría obtenido doña fardera en el mercado negro, de haber logrado escapar de la tienda.
Indignada porque la estaban grabando, la señora saca ambos acumuladores y los pone sobre un mueble en la tienda, y a pesar de haber sido descubierta los trabajadores de Chedraui no llamaron a la policía.
Ellos consideraron que el juez calificaría el hecho como tentativa de robo y al final de cuentas la dejarían libre.
Y el niño también tuvo peso en lo sucedido, por ello optaron por dejar que se fuera de la tienda como si nada hubiera sucedido.
