Un grupo de pobladores armados con palos y machetes encararon a elementos de la Guardia Nacional a quienes acusaron de irrumpir ilegalmente en viviendas y arrojar gas dentro de una de ellas.
Los hechos se suscitaron en la comunidad de Coacoyulillo, en Chilpancingo, Guerrero, donde los agentes se justificaron diciendo que realizaban una investigación tras el asesinato de un compañero.
Sin embargo, los habitantes documentaron con celulares cómo incluso niños tenían que huir porque dentro de su hogar detonaron una bomba de gas.
Ante ello salieron los hombres del pueblo a enfrentarlos a pesar de estar en evidente desventaja.
Uno de los castrenses disparó al aire para disuadir a los furiosos colonos, sin lograrlo y fue más tarde que recibieron la orden de replegarse sin que hasta el momento se tengan reportes de elementos sancionados o detenidos.
En días pasados se informó sobre la localización de un miembro de la GN sin vida, el cual presuntamente habría denunciado nexos de ciertas autoridades con criminales y los mismos agentes federales.
