Diego Sebastián revisó que los elevadores no tuvieran cámaras, de todos modos llevaba gorra y gafas oscuras porque su plan era no ser reconocido por lo que estaba a punto de hacer.
El sujeto era socio de Jonathan Samuel Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo y acordó verlo en su casa para arreglar un asunto relacionado con la renta de AIRBNBS y una agencia de viajes llamada NOMAD que ambos administraban.
Ambos ya arrastraban problemas por el dinero de los negocios.
El músico presentía que la reunión sería incómoda por eso alertó a otro amigo: “si dejo de responder llamadas pide ayuda de la policía”, y así se descubrió todo. En aquel departamento de Bosque Esmeralda, en Atizapán, Edomex, Jonathan y su familia fueron masacrados.
Diego Sebastián cargaba una mochila donde aparentemente llevaba el arma con la que desvivió a John y a lo que más amaba. El tecladista fue atado y tenía heridas de bala, Ana Paola, quien tenía cuatro meses de embarazo fue encontrada en el baño, y hasta la niña de 3 años tenía ataduras.
El multihomicida no quería dejar cabos sueltos por eso también le quitó la vida a la empleada doméstica y hasta a un lomito, mascota de la familia. La policía fue alertada cerca de la media noche, cuando llegaron encontraron al hijo de la pareja de cinco años, quien se escondió por temor.
