Iván sonríe al notar que tiene los mismos gustos que su papá Roberto, a ambos les gustan las motos, la música, los paseos en bici y hasta los taquitos. Espera que todos lo recuerden con su enorme sonrisa.
El pasado sábado, el joven de 22 años fue alertado sobre un accidente en la Alcaldía Iztapalapa, su padre de 52 años había sido arrollado y aunque sabía que era grave no dimensionó el brutal acto que le quitó la vida.
“No hay ser humano razonable que piense que esto que pasó es un accidente, fue una manera muy trágica en la que mi padre se fue y no lo merecía, por eso exigimos a la autoridad que haga su trabajo y se haga justicia”, comentó Iván a A Fondo Noticias.
Aunque la muerte de Roberto ocurrió el pasado sábado, sus familiares lograron recuperar su cuerpo este lunes y realizaron los servicios funerarios en su domicilio en la Alcaldía Iztapalapa.
Fue la mañana de este martes que en medio de claxonazos y el rugir de los motores de las motocicletas sus restos mortales partieron al Panteón San Lorenzo, donde reposarán los restos del señor Roberto Hernández.
Roberto tenía 52 años, tres hijos, una esposa y decenas de personas, entre familiares y amigos, que extrañarán su buen humor, anécdotas y consejos.
“Mi papá era una persona muy fuerte con unos valores increíbles, toda su vida nos enseñó a ser buenas personas, ya que a pesar de todo, siempre nos enseñó con su ejemplo de buen ser humano”, agregó.
Su hijo el menor, Iván, recuerda que el vínculo entre ellos era muy fuerte, pues ambos disfrutaban de las mismas actividades, los gustos musicales y que siempre estaba para darle un buen consejo, aunque ya fuera un adulto.
Todas las personas que conocían a Roberto lo consideraban como una buena persona, es por eso que sus familiares piden que así se le recuerde: “como el gran señor que era, tenía un buen valor y en especial lo fuerte que era esa persona tan bondadosa, a mí me gustaría que lo recordaran así como un gran señor, un buen ser humano y por supuesto muy carismático”.
Además de las motocicletas, los paseos en bici y el tiempo en familia Roberto disfrutaba al tocar la guitarra, desde Bumbury hasta música de banda y lo acústico.
“A mi papá le gustaba mucho hablar, era muy platicador. Realmente contaba muchas historias adversas de su vida, la vez daba muchos consejos, era buen consejero. Parecía que era más grande por los consejos que daba, ¿no? Él tenía un dicho que decía: que no escucha consejos, no llega viejo. Entonces Él era él así, simplemente él era su chispa y siempre me lo dijo, que compartía un poco de él con todos y espero que todos lo recuerden”, explicó Iván.
A Roberto le gustaba recordar y comentar las historias que compartió con sus amigos y travesuras que hacían en el Cerro de la Estrella, donde vivió gran parte de su niñez.
“Amigos Bikers” era el grupo con el que Roberto salía a rodar en su motocicleta, muchas veces acompañado de sus hijos.
“Salíamos a rodar con él, mi hermano y yo, que cuando íbamos con él era muy precavido, era hasta lento, si se puede decir, era una persona muy amable igual, ¿no? Entonces hacíamos un poco de burla en ese aspecto de que este pues se tardaba, íbamos adelante de él y cosas así, pero era una persona muy percavida. Siempre nos estuvo regañando si hacíamos algo mal, algo incorrecto. Como todo papá, ¿no? Pero él siempre nos inculcó a hacer el bien en todo aspecto”.
Antes de partir al cementerio, la familia agradeció el acompañamiento de grupos bikers, de amigos, de la familia.
En medio de un homenaje, un pase de lista, aplausos y claxonazos, el féretro salió del domicilio y partió al Panteón de San Lorenzo, también en la Alcaldía Iztapalapa.
Hasta ahora las autoridades no han informado que la persona que manejaba el auto haya sido detenida, aunque el vehículo fue hallado ayer en calles del municipio de Nezahualcóyotl.
