Óscar un profesor de Educación Física en el Estado de México, junto con tres hermanos llevan casi una semana desaparecidos luego de ser «levantados» cuando paseaban en vehículos Razer sobre la franja turística de Mazatlán.
Él, junto con sus cuñados, esposa e hija, fueron privados de su libertad, mientras paseaban por hombres armados, las mujeres aparecieron horas después, pero de ellos, nadie sabe nada, parece que se los tragó la tierra.
Hoy, Gregorio no aguantó más, al recibir el apoyo de amigos, conocidos y familiares, se quebró al no tener noticias de sus tres hijos, entre abrazos, sus lágrimas rodaron afuera de palacio de gobierno estatal en la ciudad de Toluca.
Ahí, un grupo de unas cien personas con pancartas y consignas cerraron la avenida Lerdo en el corazón de la capital mexiquense clamando ayuda a las autoridades estatales para dar con el paradero de los originarios de Ixtlahuaca.
«No tenemos noticias de ellos, todos son gente de bien», insiste el hombre que busca ayuda de la gobernadora, la morenista, Delfina Gómez Álvarez para conseguir alguna pista que permita rastrear su ubicación.
Han sido las peores horas de su vida, de no tener noticias en los próximos días van a bloquear carreteras o alguna otra medida, en Sinaloa se han desplegado brigadas de búsqueda justo antes del comienzo del carnaval.
