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LA COLUMNA ROTA: Cuando el amor es el infierno; Miriam sobrevivió a intento de feminicidio

marzo 2, 2017

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Cuando el amor es el infierno; sobrevivir a un intento de feminicidio

 

LA COLUMNA ROTA/ FRIDAGUERRERA VILLALVAZO

 

“Todos tenemos una herida marcada; cuando una mujer es violentada”

—Anónimo 

 

Miriam es una mujer joven de 27 años, el día que la conocí lucía un traje blanco, su cabello delicadamente recogido con una cola de caballo, sus ojos maquillados de manera tal que no mostraban ya las huellas del infierno que vivió hace 4 meses; es una mujer delgada,  madre de 2 pequeñas, de 4 y 1 año de edad, es técnica en enfermería; le gusta su trabajo, es independiente económicamente, siempre lo ha sido, paradójicamente trabaja con mujeres violentadas, además de hacer su trabajo, Miriam las escucha, las abraza y entiende su dolor, nunca imaginó lo que ella misma viviría.

Al contarnos la historia, sus manos no dejaban de moverse abrazándose una a la otra. Hace 3 años conoció a Jonathan, ni siquiera notó el momento en el que se enamoró de él, simplemente sucedió, lo había elegido a él, sólo a él, lamentablemente Jonathan nunca lo creyó. “Las cosas se dieron de pronto, aunque era posesivo y celoso porque no dejaba que me arreglara, y muchos detalles más, yo siempre minimizaba todo, para mí era “normal”, no alcanzaba a ver la violencia que ejercía desde el primer momento.”

Jonathan no había terminado la primaria, cuando trabajaba lo hacía en un rastro de borregos, en el Estado de México, siempre se sintió inferior a Miriam, sabía que ella sí estaba preparada y que además tenía un buen trabajo, Miriam era la que mantenía la casa, cuando  lo conoció solo tenía a su primer hija, “Siempre quise mi vida como mamá soltera de una niña, me veía trabajando, y con mi pequeña” eso fue lo que causó que Miriam no se casara con el padre de la pequeña, no fue otra cosa, fue solo elegir lo que ella quería en su vida; sin embargo, se volvió a embarazar de su última hija, el padre, Jonathan, sí,  ese hombre que constantemente la lastimaba.

La primera vez que golpeó a Miriam fue un 6 de enero de 2014, porque Miriam no había llevado rosca para toda la familia de él, Jonathan se enojó tanto que la golpeó, le lastimó dos vértebras que ahora le cobran el dolor en la espalda baja de vez en cuando; Miriam acudió al Ministerio Público en Neza, a levantar la denuncia, la respuesta en el lugar “Son problemas de pareja, arréglelo usted con su esposo, hable primero con él y si no funciona entonces viene”;  tenía el ojo cerrado de la hinchazón y ni así levantaron la denuncia.

El 14 de octubre de 2016, debajo de la cama, encontró una caja con objetos que obviaban ser robados, eso no le gustó a Miriam, la caja fue depositada en la mesa de la cocina,  con el rostro desencajado Miriam recuerda ese viernes por la mañana donde el infierno comenzó, en aquella pequeña casa que habitaba con Jonathan;  la rutina era la misma cada viernes, levantarse, ir a dejar a las niñas con su mamá que la apoyaba para cuidarlas, arreglar su ropa, e irse a trabajar y como todos los días, Jonathan se había ido a “trabajar en un taller mecánico”, Miriam se despojó de su ropa para meterse a bañar, cuando Jonathan llegó, observó la caja en la mesa, Miriam le cuestionó qué hacía con esas cosas,  la respuesta “Te vale madre de donde salga el dinero, mientras tengas para tragar”, la réplica de Miriam, fue un NO rotundo, argumentándole que sí le importaba, Miriam, digna, le hizo saber que lo mucho o poco que ganaba ella lo hacía trabajando, ella jamás robaría ni un frijol, la respuesta absurda de Jonathan fue que no era asunto de ella, que mejor se calmaran y no pelearan, Jonathan había decidió no salir esa noche, le sugirió a Miriam que se quedaran en casa a beber, Miriam se negó porque al día siguiente trabajaba, en ese momento él se enojó, Miriam le invitó a irse de la casa , luego de empujones que le dio Jonathan, Miriam decide salir de la casa e irse con su mamá, justo en ese momento Jonathan la jaló del cabello y empezó a golpearla con el puño cerrado en la cara, es en este momento que Miriam, sin voz, trata de contar lo que Jonathan decide hacerle.

Luego de unos minutos de silencio, ante el dolor que se acumulaba en su garganta, con los grandes ojos llenos de lágrimas, Miriam nos relató lo siguiente: “Él fue por una pistola con alguno de sus amigos, me quitó el celular, las llaves, ya me había golpeado demasiado, me puso cinta para embalar en las manos, en la boca y en las piernas, y me dejó en la cama, cuando regresó me dijo, que como ya sabía lo que yo iba a hacer, que era denunciarlo, que mejor me mataba, para no correr riesgos, que en ese momento no lo hacía porque las niñas estaban con mi mamá, él sabía que mi mamá no le iba a dar a mis hijas si yo no iba con él, me dejó muy claro que solo estaba viva porque las niñas estaban ahí; me mantuvo,  así atada, encerrada, durante ese tiempo fui violada por él.

La madre de Miriam ignoraba todo lo que su hija estaba sufriendo, suponía que estaba trabajando como cada fin de semana, con las mujeres que son violentadas, jamás imaginó que su hija estaba viviendo el infierno, el terror, que esas mismas mujeres a las que Miriam tanto apoyaba, cuando Miriam llegaba a trabajar se comunicaba con su mamá para hacerle saber que todo iba bien, cuando Miriam no llamó ese 15 de octubre,  la madre de Miriam le llamó, del otro lado de la línea Jonathan, “Miriam no está, deje de estar chingando”, la violencia aumentaba, durante casi dos días Miriam estuvo maniatada, sin comer, a  cada momento Jonathan ponía la pistola en la sien, en la frente de Miriam y le hacía saber que la iba a asesinar, cuando le soltó las manos para ir por las niñas que era su objetivo ir por ellas, le reiteró que aunque intentara protegerse la bala atravesaría todo y la mataría.

Durante la madrugada del domingo, Jonathan dio la orden de que llamara a su mamá, indicándole que irían por las niñas, “Ya se armó el desmadre” indicó Jonathan, haciéndole saber a Miriam que lo único que quería era ir por las niñas llevárselas, pero antes las mataría a todas, a Miriam, su mamá y su hermana que se encontraban en la casa.

Los vecinos ya habían llamado a la policía, cuando Jonathan en algún momento dejó a Miriam sola, fue a disparar a la casa de su suegra, por lo que ya había rondines en la colonia; cuando salieron por las pequeñas; la madre de Miriam jamás abrió la puerta aun sabiendo todo el peligro que su hija corría, esa acción que Miriam agradece a su madre, salvó sus vidas, sin embargo, Miriam estaba en  manos de Jonathan, en unas calles de Netzahualcóyotl, Miriam iba a ser asesinada, “ya valió madres, de ¿qué lado quieres?”  (poniendo la pistola de un lado a otro) enardecido Jonathan le hizo saber la furia que tenía, fue entonces que con la pistola en la cabeza de Miriam los policías lo encontraron, sin embargo, Jonathan salió corriendo del lugar.

Con los ojos llenos de asombro e indignación, Miriam señala que NO lo agarraron.

La vida de Miriam dio un giro que no esperaba, sabía y tenía conciencia de que esa relación no era buena, ahora solo está buscando justicia, que Jonathan sea detenido por tentativa de feminicidio y violación; sólo esperando que las autoridades del Gobierno del Estado de México, hagan su trabajo y no esperen a que la asesine.

Miriam trabaja todos los días para pagar deudas que él dejo, próximamente entrará a la Universidad para tener su Licenciatura, cuando termine de pagar las deudas juntará dinero para comprar un terreno y hacer una casa para sus hijas; Jonathan ya no está en su vida, sin embargo, la destruyó y solo está tratando de reconstruirse.

No, no lo haga, no la juzgue, no le llame “tonta”, deje de justificar a los agresores, antes revise el circulo de violencia;

La situación de violencia que la mujer sufre por parte de su pareja en su relación, se explica porque la víctima se vuelve cada vez más vulnerable, perdiendo con ello su capacidad de autodefensa.

 

Todo comienza con una parte invisible o silenciosa que puede durar desde 1 a los 10 años de convivencia. Se inicia siempre de forma sutil, invisible a los ojos de la mujer. En estos comienzos se aprecia un exceso de control por parte del hombre hacia su pareja, que ella suele confundir con celos, con una preocupación excesiva por su parte o, incluso, como signos de un gran amor hacia ella. Esta actitud controladora se evidencia en muchos aspectos (su forma de vestir, su trabajo, control de sus gastos, control de salidas y de las amistades, intentos de separación de su familia) así como humillación o menosprecio de las cualidades o características de la mujer, intentando dejarla en muchas ocasiones en ridículo, A veces, delante de los demás, y en la mayoría de los casos, en la intimidad del hogar.  De forma que va consiguiendo que ésta vaya perdiendo poco a poco su autoestima, su autonomía e incluso su capacidad o reacción o defensa ante esta situación.1

Fue difícil escuchar a Miriam, sin que frente a mi pasaran los rostros de muchas mujeres que no conocí, de muchas mujeres a las que hoy visualizo como un feminicidio más en este país, como una vida arrebatada, como un rostro invisible en México; aún con todo esto me reconforta saberla viva, sin embargo, el peligro está latente su agresor sigue libre y prófugo.

Juzgar, calificar, es muy fácil, ¿ya pensó en su hermana, su hija, su tía, su mamá, usted misma?, viene el 8 de marzo y entonces todos ensalzamos a las mujeres, no esperé ese día para sentir vergüenza por todas las ocasiones que desde su conciencia ha juzgado o justificado los feminicidios, deténgase y hoy celebré la vida de su hermana, su amiga, su vecina, su compañera de trabajo… La vida de Miriam.

Quieres contar una historia de feminicidio, o intento de feminicidio búscame, ayúdame a visualizarlas.

 

@FridaGuerrera

 

 

 

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