Padres, hijos y mejores amigos de las víctimas se reunieron en el puente de la Concordia a un año del fatal accidente que dejó 32 personas muertas y más de 100 lesionadas.
Han pasado 365 días y la justicia aún no ha llegado, pues quienes sobrevivieron aseguran que la empresa de la pipa que generó el accidente no ha reparado el daño.
Pasaban de las 14 horas, la pipa volcó en la zona límite de la Calzada Ignacio Zaragoza y la Carretera México-Puebla, el accidente causó una fuga masiva de combustible, después sobrevino la emergencia.
En la memoria de quienes estuvieron aquel día en ese punto de la Alcaldía Iztapalapa, sobreviven las escenas de los vehículos incendiados, las personas quemadas, el olor a quemado.
Hoy ya no hay ropa, credenciales, zapatos y el olor cambió a césped recién cortado, lo que no se ha ido es el dolor.
Karen llegó desde Jalisco para recordar a su prima Laura Lorena Barrera de la Torre, ella sobrevivía en indigencia en esa zona donde ocurrió el accidente y fue gracias a un tatuaje que lograron identificarla.
“Estamos aquí para honrarla y hacerle saber que nada le va a faltar a sus hijas, pero sobre todo que ella vive en nosotros”, explicó.
Flores blancas, veladoras, fotografías, oraciones y alabanzas fueron llevadas a la zona cero por los dolientes.
“Ese día le dije a mi cuate el Misa, no te vayas en el carro mejor vete en el Cablebús y me contestó has de querer que me muera hoy, dijo eso porque le temía a las alturas y mira lo que pasó, se quemó en el accidente”, explicó Pedro, quien acudió con una playera de la selección con la imagen de su amigo.
En el punto donde colocaron un altar para la señora Alicia, la “abuelita heroina”, quien protegió a su nieta para evitar que se quemara se ofreció una misa en su honor.
Cerca de las 15 horas, en el Puente de la Concordia acudió un párroco para orar por las almas de las víctimas, una a una las nombró mientras los presentes gritaban, entre lágrimas, presente.
