Qué debe tener alguien en la cabeza y el corazón para poder asesinar y arrancarle la piel al ser más leal y noble del mundo: el perro.
Operadores de las cámaras de videovigilancia de la Ciudad de México observaron a través de sus pantallas a un sujeto que agredía a un peludo en la colonia Magdalena de las Salinas, en Alcaldía Gustavo A. Madero.
De inmediato enviaron a policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) al camellón que divide los carriles centrales y laterales de la Av. Insurgentes, al cruce con Fortuna.
“Cuando llegamos aún lo estaba agrediendo, nos acercamos y vimos que le estaba arrancando la piel, tenía pelo del perro en la boca y las manos, se puso agresivo y lo neutralizamos”, explicó un policía.
Los policías notaron que la mascota ya no reaccionaba, por lo que pidieron apoyo para la atención del animal.
Mientras que Alberto N fue trasladado a la agencia 50 del Ministerio Público.
La zona donde estaba el perro fue acordonada y resguarda por los policías, hasta el arribo de elementos de la Brigada de Vigilancia Animal.
“Es una persona en situación de calle, le dicen ‘El Diablo’, lo hemos visto con un palo y cuchillos, la otra vez lo vi enterrando un perro sin cabeza, pero quién se acerca a una persona así, te puede agredir”, explicó Montserrat, habitante de la zona, quien aseguró que debe haber más perros enterrados en el camellón.
Luego de varios minutos, personal de la Brigada de Vigilancia Animal colocó los restos mortales del perrito en bolsas, las cuales fueron trasladadas con la autoridad correspondiente como parte de la investigación.
En el lugar fue localizada piel de otro perro, la cual también fue asegurada por los policías y retirada del sitio.
La Fiscalía General de Justicia (FGJ CdMx) inició una indagatoria por el delito de crueldad animal en la agencia 50, ubicada en la col. Doctores, a donde también fue trasladado el detenido.
