Familiares de Catalina Carrillo, quien se encontraba sepultada en el panteón San Isidro, ubicado en la alcaldía Azcapotzalco, fueron a llevarle flores y se percataron de que en la tumba ya había sido utilizada para enterrar a otra persona. El personal dice que fue un error y no saben dónde quedaron los restos.
Desde 2017 el cuerpo de la finada fue depositado en dicho camposanto, cuya entrada principal se encuentra sobre la calle Manuel Salazar, esquina con Calzada San Isidro. Blanca Castillo, su hija, se había encargado de pagar puntualmente los derechos, mismos que se vencieron en 2024 y fueron renovados por otros 7 años.
«El miércoles pasado que fui a llevarle flores a mi mamá y a mi esposo, vi que mi mamá ya no estaba ahí, estaba sepultada una persona que enterraron en diciembre del año pasado», mencionó Blanca, quien manifestó que no ha recibido respuesta seria por parte de los responsables del lugar.
Un individuo identificado como Alejandro Rodríguez explicó a la afectada que el hecho había sido un error de los sepultureros y que no sabía exactamente qué pasó con los restos de la señora Catalina; se dijo confiado en que si ella procedía legalmente, no habría consecuencia alguna en contra del panteón.
Dicho sujeto ofreció reparar el daño dándole una nueva fosa, 2 mil 500 pesos para una lápida y restos óseos sin una prueba fehaciente de que corresponden a la mujer mencionada, quien pasó a mejor vida un 27 de enero.
«Eso es un delito muy grave. Me preocupa porque se trata de mi mamá, no porque ya no esté viva quiere decir que no me duela», manifestó Blanca, quien solicitó el apoyo de las autoridades y exige que la administración de dicho lugar se haga responsable de darle una solución.
