Lo único extraño que escucharon los habitantes de la calle Guanábana, en la col. Nueva Santa María, fue el ladrido de los perros cerca de las 3 de la mañana de este martes, después patrullas, ambulancias y la mala noticia que sus vecinos estaban muertos.
“Nosotros llegamos hace ocho años aquí y ellos ya estaban, mínimo deberían tener unos 10 años, quizá más, pero eran tranquilos y amables, no se merecían eso”, explicó una vecina en la Alcaldía Azcapotzalco.
Fue casi al medio día que un familiar de las víctimas llegó al 146 de la calle Guanábana, al ingresar no notó ni las chapas forzadas y menos desorden o faltantes en la casa.
Lo que sí encontró fue a sus tíos Alejandra Barrios Galván y a Omar Cejudo Nava, ambos de 47 años de edad, así como a las hijas de la pareja: Valentina y Romina Cejudo Barrios, de 17 y de 12 años de edad, todos ensangrentados y con huellas de violencia.
El joven de inmediato solicitó apoyo de sus vecinos y de la policía capitalina, quienes se dirigieron al inmueble y corroboraron los hechos.
Aunque personal de la Cruz Roja intentó dar los primeros a las personas, éstas ya no contaban con signos vitales.
Personal de la Fiscalía de Feminicidios tomó el control de los hechos, mientras que policías tocaron vivienda por vivienda para pedir los videos y así tratar de localizar a los responsables.
Hasta el momento no hay reporte de personas detenidas y las indagatorias continúan, debido a que no hacen falta cosas en la casa ni tampoco están forzadas las chapas.
Los habitantes de la zona exigen a las autoridades mayor seguridad en la zona, ya que hay muchos adultos mayores.
