“El Colibrí” conducía un camión de volteo, era originario de San Mateo Nopala, en Naucalpan, donde mucha gente lo ubicaba como una buena persona, por eso no les sorprendió que hoy al notar que se quedó sin frenos, comenzó a pitar, hacer señas con las luces para abrirse paso, lamentablemente murió y arrasó con tres vidas más.
Cerca de las 10:30 de la mañana, “El Colibrí” se dirigía hacia Nopala con el camión de volteo cargado con varias toneladas de arena.
El pesado vehículo avanzaba a toda velocidad sobre la carretera Ixtlahuaca-Rincón Verde, fue a la altura de la zona conocida como “La Curva del Diablo” que perdió el control del volante, tras irse abriendo paso y avisando a los otros automovilistas lo que ocurría.
Fue en ese punto que chocó contra un poste que soporta el cableado eléctrico, lo que causó que se fuera la energía eléctrica en la zona, al mismo tiempo el camión de carga salió proyectado a su costado izquierdo y aplastó al Aveo, matrícula LHT-658-A, donde viajaban una pareja y su hija de 10 años.
De inmediato, habitantes de la zona y otros automovilistas intentaron ayudar a los lesionados y a su vez solicitaron apoyo de equipos de emergencia.
Personal de la Guardia Nacional, Guardia Municipal, Bomberos de Naucalpan y Atizapán, así como Cruz Roja se concentraron en el lugar.
Lamentablemente “El Colibrí”, así como la familia y su mascota, quienes viajaban en el Aveo rojo murieron en el sitio.
La circulación de la carretera, en la que según habitantes a menudo ocurren accidentes graves, se mantuvo cerrada por más de 9 horas derivado de las labores de peritos y para retirar los vehículos, así como la arena.
Familiares de las víctimas llegaron al sitio y observaron las labores de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
