Karina recibió de su pareja golpes, maltrato y al final un disparo en la cabeza

| Miércoles, abril 12, 2017

La joven estudiaba una maestría.

TULTEPEC, Méx.- 11 DE ABRIL DE 2017.- Una  mujer que sufría violencia intrafamiliar fue encontrada muerta   con un disparo en la cabeza al interior de su casa ubicada en este municipio, donde el esposo argumentó que se había suicidado,  por lo que la madre de la víctima  asegura que fue asesinada y no descansará hasta que se investigue su muerte y se haga justicia.

Aracely Ávila dio a conocer  que   fue alertada de que su hija Karina, madre de dos niñas, había fallecido,  esto seis horas después de los hechos que ocurrieron  el pasado 5 de marzo, en la calle Amapolas, de la colonia Prados, en  el municipio de Tultepec,  cuando un familiar de ella le avisó, por lo que se trasladó a Cuautitlán México donde le dijeron se encontraba el cuerpo.

Ahí manifestó que se encontró con  Carlos  Alberto Paul Flores, esposo de su hija, con quien tenía casada 12 años, tiempo que  Karina Ávila sufrió maltratos, golpes y humillaciones por parte de él, quien  se dirigió a ella y   le dijo “perdóname  Ara, yo no la maté, y no entiendo por qué lo hizo, ahora que estábamos tan felices y nos íbamos a ir de viaje no sé por qué se quitó la vida”.

Precisó que  sentía morirse,  porque su corazón estaba destrozado  “les pregunté a  mis nietas que estaban en el MP, que si se querían ir conmigo y de inmediato dijeron que sí”.

Relató  que al ver al el sujeto  que  nunca derramó una lagrima, le pidió le dejara llevarse el cuerpo de su hija y a sus nietas petición que su yerno aceptó.

Así paso el tiempo y cerca de las 20:00 horas de ese día, tras salir de hacer su declaración,  vio a familiares que subían a su yerno a un auto para sacarlo del lugar, mientras sus padres se habían llevado a sus nietas, por lo que sintió impotencia al darse cuenta de la mala actitud que tomó el y sus parientes.

Fue  el día 6 de marzo que Karina, de 35 años de edad,  quien era licenciada en Pedagogía y estudiaba una maestría en idiomas, fue sepultada en un panteón del municipio de Texcoco, donde el esposo   no se presentó y tampoco  dejó que las pequeñas de 11 y 8 años de edad  se despidieran por última vez de su madre.

“Mi vida está destrozada, mi corazón partido,  pero tengo que  conservar mi fortaleza y seguir luchando por mis nietas a quien yo  quiero tener y sacar adelante porque yo apoyaba económicamente a mi hija, ya que su marido no le daba gasto y los padres  del sujeto se hacían cargo de comprarle la despensa ”, indicó Aracely,  con lágrimas en los ojos.

Recordó que ella conoció a Carlos, quien  es maestro de la Universidad Politécnica del Valle de México, en Tultitlan, cuando trabajaba en el aeropuerto, por lo que vivía con su abuela en la Ciudad de México,  con quien vivieron después de casarse, y tras pegarle a la señora luego de  darle un balazo a un perro que tenía su hija, se cambiaron a la colonia de Fovissste, en Ecatepec, donde solo duraron tres años  habitando la propiedad, para después  cambiarse al actual domicilio en Tultepec, casa  que es del padre de su yerno, quien también  se encargó de amueblarla.

El asesinato, según vecinos, sucedió cerca de las 5:00 horas de ese día, cuando escucharon el disparo,  pero fue hasta las siete que policías y ministeriales se encontraban afuera de la casa, que el individuo  no abrió hasta que llego  Carlos Paul Juárez, padre del esposo de Karina, quienes aseguraron era golpeada delante de sus hijas porque escuchaban los gritos y llantos continuamente.

Aracely Ávila, madre de otros tres hijos, dijo que levantó una denuncia en  el Ministerio Publico de Cuautitlán  México, contra quien resulte responsable del asesinato de su hija que recalcó “no se suicidó, porque nunca dejaría solas a sus hijas a las que amaba”.

Dijo que se le hizo extraño que el Ministerio Público autorizó cinco horas después de los hechos  a los padres del  individuo limpiar la casa cuando aún faltaban peritajes por realizar.

“Estoy recabando todas la pruebas necesarias para  comprobar que mi hija Karina no se suicidó y fue asesinada, ya que su cuerpo, al que yo vestí para  darte cristiana sepultura,  presentaba  diversas huellas de golpes  y   lucharé hasta demostrar que ese hombre la mató”, finalizó Aracely, quien tiene su domicilio en Texcoco.