Exige Sacrisanta se aplique todo el peso de la ley al asesino de sus hijos

| Miércoles, abril 19, 2017

ZINACANTEPEC, Méx.- 19 DE ABRIL DE 2017.- Sacrisanta está conforme con el proceso que lleva el asesino de sus hijos, pero “no es suficiente”, no quiere venganza, pero sí justicia para Karen y Erick, por ello, pide que Derechos Humanos no protejan a quién les truncó los sueños y a ella le destrozó la vida.

La madre de los niños ultimados en su propia casa a manos de su primo, exige que el detenido sea juzgado sin gozar de privilegios como hasta ahora, ya que a pesar de las pruebas contundentes no ha sido señalado como el responsable.

La herida que se abrió nunca se cerrará, eran su vida, sin embargo, quién debía de cuidarlos fue el que truncó los sueños de  la pequeña familia, relata la mujer, mientras abre un cuaderno donde lleva una fotografía de sus pequeños “siempre me acompañan”, mientras las lágrimas salen.

Este martes, en una de las interminables audiencias tuvo que viajar casi 100 kilómetros de Ecatepec al tutelar para menores ‘Quinta del Bosque’ para carearse con el homicida, quién no puede mirarla a los  ojos; menos de media hora duró el encuentro.

“Duele más, es algo terrible, crecieron juntos, yo lo crié, vivió con nosotros, de quién menos te lo esperas, es el que te clava el puñal por la espalda, no te lo esperas, necesitaba un rostro, no me voy a detener y llegaré hasta las últimas consecuencias para que sea sentenciado”, insistió.

El 5 de agosto pasado, cuando ella regresaba de trabajar encontró los cuerpos sin vida de sus hijos de 12 y 17 años en su propia casa, Karen fue violada, junto con Erick fueron asfixiados como reveló el peritaje de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

La madre, de 41 años de edad, está esperanzada que con la detención del asesino exista justicia, aunque nada reparará la perdida de sus niños, pero sí que puedan descansar en paz, “no solo me destrozó a mi sino a toda la familia”, reitera a fuera de los juzgados.

Las pruebas de ADN presentadas por la institución de justicia son contundentes, según cree y no habrá forma para que el acusado refute su responsabilidad, por lo que pide reciba un castigo acorde al delito que cometió dejando a un lado su edad, “solo quiero justicia”.

El proceso sigue abierto, por su cabeza no deja de pensar que por ser menor no reciba la sentencia que espera, “no sé si muchos o pocos años, lo que quiero que pague por lo que hizo, me dio donde más me duele, no eran malos hijos, querían ser alguien en la vida”, recordó.

Sigue sin entender porque fueron sus hijos, quiénes no se metían con nadie, tampoco comprende los protocolos de Derechos Humanos que protegen al agresor quien marca la pauta del juicio, pide que las audiencias sean a puerta cerrada y se lo cumplen, dice.

“Si existe certeza de que es delincuente deben cambiar su reglamento, un menor no piensa en matar sino en estudiar y divertirse, alguien de esa edad no hace eso, con esa agresión, coraje y violencia un niño no hace eso”, sostiene al salir de la audiencia.

La soledad invade su vida, pero trata de afrontarla con la fotografía que lleva a todos lados, sus hijos siguen siendo su motor para lograr seguir adelante a pesar de reconocer que hay momentos en lo que ya no puede, “sin importar quien sea tengo que lograr que sea castigado el asesino”‘, sostuvo.

Sacrisanta guarda muchas preguntas que esperan respuesta, será paciente para tener la oportunidad de hacerla y obtener la información que necesita, mientras los recuerdos la alimentan para seguir luchando hasta encontrar justicia.

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