Ángel Daniel Miranda, un joven que conducía un vehículo particular, falleció trágicamente al ser embestido por el tren y terminar sumergido en un canal de aguas negras en Ecatepec.
El estudiante del Tecnológico de Estudios Superiores de Ecatepec (TESE) circulaba sobre Avenida Central, con dirección hacia Tecámac, y al llegar a las vías del ferrocarril que cruzan dicha vialidad, a la altura del centro comercial Las Américas, se encontró con la muerte.
De acuerdo con versión de testigos, el individuo de aproximadamente 23 años de edad intentó ganarle el paso a la locomotora. En ese momento, el Volkswagen tipo Jetta, en color negro, fue impactado por el costado derecho y arrastrado unos 30 metros, hasta que cayó a la cuenca del canal.
Tras el fuerte accidente ocurrido durante la noche del pasado jueves, el maquinista ferroviario detuvo la marcha momentáneamente, causando una intensa carga vehicular. Quedó en espera de los servicios de emergencia, para, al verse deslindado de responsabilidades legales, continuar su camino.
Existen versiones de que el cursante de Ingeniería Mecánica circulaba por el carril de uso exclusivo para el Mexibús, pero los pequeños cristales que quedaron esparcidos sobre la cinta asfáltica como evidencia del choque, se podían apreciar desde el carril de extrema izquierda, en donde se suscitó el percance.
Elementos de la policía municipal, de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) y de la Secretaría de Marina (Semar), se presentaron en el sitio y resguardaron el área mientras que elementos de Protección Civil realizaban el rescate del cuerpo y del vehículo.
El cadáver de Daniel fue localizado en las profundidades de las aguas turbias, fuera del auto y sacado hacia la superficie con ayuda de una lancha. No se apreciaban heridas sangrantes a primera vista, al parecer falleció ahogado.
El vehículo con placas LVB-957-A fue extraído de las aguas pantanosas con ayuda de una grúa de arrastre y salvamento tipo brigadier. Tras la caída, terminó con la parte frontal destrozada y todos los vidrios reventados.
Cerca de la medianoche llegaron los padres de Ángel. Entre lágrimas y angustia lo reconocieron plenamente, ante los elementos policiacos estatales, con quienes se entrevistaron inmediatamente.
