En pánico y gente corriendo terminó un espectáculo de fuegos artificiales al terminar un partido de béisbol, el cual al parecer tuvo errores de planeación.
Fue la noche del jueves cuando se llevó a cabo un encuentro en el estadio CarMax, en Richmond, Virginia, el cual se llevó a cabo sin contratiempos.
Sin embargo, se prometió un show de luces al terminar, por lo que la gente se quedó en sus asientos.
Al comenzar la pirotecnia, se registraron anomalías y varios trozos de estos dispositivos salieron disparados en todas direcciones, incluyendo las gradas, por lo que la gente comenzó a correr despavorida.
A pesar de lo que ocurría, algunos hombres reían a carcajadas mientras grababan el caos.
Finalmente, la pólvora se consumió y no se reportaron heridos de gravedad .
