Don Francisco trabaja desde hace dos años limpiando un deportivo en Ecatepec sin recibir pago

| Sábado, octubre 1, 2016
El señor continua su trabajo a pesar de sus padecimientos físicos.

El señor continua su trabajo a pesar de sus padecimientos físicos.

ECATEPEC, Méx.- 1 DE OCTUBRE DE 2016.- Han pasado más de dos años y Don Francisco, de 82 años de edad, sigue esperando que las autoridades municipales, cumplan y  le paguen su salario, que por ley le corresponde al  trabajar realizando la limpieza  diaria del deportivo  de la comunidad  de La Florida.

Don Panchito, como le dicen todos quienes lo conocen, originario del Estado de Michoacán, con residencia en la colonia Ciudad Azteca Segunda Sección,  dio a conocer  en entrevista que hace más de dos años quien fuera  empleado municipal, en la administración pasada de nombre  Carlos Castañeda, le consiguió el trabajo  que ahora efectúa con la promesa de que el ayuntamiento  le  pagaría un salario,  mismo que  siempre le decía “no vaya  a dejar el  empleo,  porque lo acusarán de abandono de labores y así menos recibirá su pago”,  pero hasta  la fecha teme haya sido engañado porque  no  ha recibido ni un sueldo por  la labor que sigue desempeñando.

Con una gorra en la cabeza, un pañuelo amarrado al cuello que utiliza como cubre bocas y una bolsa de plástico amarrada a su cinturón, donde deposita la basura que  encuentra tirada al interior del área deportiva ubicada en avenida Pochtecas,  esquina con calle Penachos,  Francisco Carrasco Ramírez explicó  que aunque  el personal de la nueva administración municipal está enterado  de que él es el encargado de la limpieza,  nadie se ha presentado al lugar aclarar lo de su sueldo.

“Ya no he visto a la persona que me recomendó, pero según sé nuevamente se encuentra trabajando dentro del ayuntamiento,  y  espero  que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto, me volteen a ver y me paguen o  ya definitivamente me corran, porque ninguna persona que supuestamente ha administrado  el deportivo tampoco se ha tomado la molestia de ver mi asunto”, señaló.

Carrasco Ramírez comentó que hace 18 años quedó viudo, debido a que su esposa, Matilde, con quien engendro  un varón y una dama y crio a dos hijas que ya tenía ella, falleció ante los problemas de salud que enfrentó al padecer diabetes que la dejó ciega y poco a poco acabó con su vida.

Siempre con una sonrisa en el rostro recordó  que aunque hasta la fecha no sabe leer ni escribir,  desde muy joven llegó a México,  donde comenzó a trabajar  en el área de limpieza en la fábrica Luxus, de ahí  ascendió a operador de maquinaria, donde fue recomendado a la empresa chocolatera Azteca, para después ingresar a la compañía de  Quaker State, y finalmente jubilarse cuando cumplió 60 años en la empresa Nestlé.

“Yo después de que me jubilé  seguí trabajando, me compré un caso y un tanque de gas y me puse a vender frituras,  como papas, chicharrones,  porque estoy acostumbrado a trabajar, pero después me ofrecieron este trabajo y dejé mi negocio y ahora ni me han pagado”, aseveró el hombre de la tercera edad.

Indicó que recibe muy poca cantidad mensual por concepto de pensión, por lo que  son los deportistas que realizan sus actividades  en el lugar donde trabaja, quienes en ocasiones le regalan unas monedas, con las que ha podido subsistir.

“Aunque tengo dos hijos y uno de ellos vive en mi casa, no me ayudan, yo me cocino, me lavo,  me plancho y  me hago cargo de pagar  el predio y el agua  porque la casa es mía y solo vivo en un cuarto de  cuatro por cuatro metros, pero yo soy muy responsable, siempre he salido adelante y  solo estoy esperando que estas autoridades municipales me paguen”,  insistió el señor  Francisco.

Continuando la charla,  platicó que desde que él llegó a laborar al deportivo, ahuyentó a los malvivientes que  llegaban a ese espacio a refugiarse después de delinquir y drogarse, a los cuales  poco a poco  les prohibió la entrada para que el lugar estuviera tranquilo, ya que muchos pequeños  llegaban a jugar al área y les tenían miedo.

Manifestó  que aunque le diagnosticaron diabetes, sigue un tratamiento que le dan en el Seguro Social,  pero que no se deja vencer por la enfermedad que le aqueja, aunque  también  tiene problemas pulmonares,  aseguró que se siente lleno de vida para seguir laborando en ese lugar,  donde no ha faltado ningún día y es el encargado de abrir desde las  seis de  la mañana y cerrar el espacio  entre  las 19:00 y 20:00 horas.

“Es muy triste estar solo, siempre se necesita de una compañera, y  ahora espero que las  autoridades municipales no me hayan o estén  engañando, ya que siempre me decía el licenciado Carlos Castañeda, la persona que me recomendó, ‘ya para el otro mes sale su pago’ y así me trajo  y ahora no sé qué pase conmigo, nadie me dice nada, pero eso sí no se quejan de que esté trabajando, por eso exigiré mi dinero por más de dos años de labor y ya si quieren correrme que me digan pero que me paguen”, precisó.

Finalmente, aunque utiliza un  bastón para caminar por un problema que tiene en uno de sus pies, en los cuales  de vez en cuando padece dolencias, al barrer el  área deportiva,  don Panchito sonriendo insistió  que aunque en la vida ha tenido altas y bajas, el sigue siendo  muy feliz, por lo que  aprovechó para hacer un llamado al alcalde Indalecio Ríos Velázquez para que a través de su intervención le sea remunerado su  salario por concepto  de más de dos años  de trabajo en el espacio municipal.