DRMA: Diana fue a vender juguetes pero fue secuestrada y quemada viva; familia clama justicia

POR: / 22 de enero de 2019

FacebookTwitterWhatsAppShare

ECATEPEC, Méx.- 22 DE ENERO DE 2018.- Con una misa y en oración, amigos y familiares recordaron a Diana Laura,  al cumplirse un año de que fue privada de su libertad, torturada y quemada viva, asesinato que dejó a su madre  muerta en vida y por la que llora diariamente su partida, en espera a que se haga justicia ahora que hay un sujeto detenido que participó en el artero crimen.

La vida de Diana Laura Mejía Garnica, la joven madre de tres pequeños, alegre, trabajadora y con muchos planes a futuro, fue truncada por un grupo de criminales que la privaron de la libertad el  4 de enero de 2018, día que desapareció al salir de la comunidad de los Héroes Primera  Sección, en este municipio, acompañando a su cuñado y concuña a ofrecer juguetes que vendían a tan solo unas colonias, a bordo de un auto tipo Golf, color gris oxford,  con placas de circulación  MKW-64-10, del estado de México.

Desde ese día, la vida de su familia cambió al saber que la pequeña de seis meses que llevaba Diana en brazos fue abandonada  por los monstruos frente a un centro de salud en el poblado de Maquixco, en Teotihuacán, lugar donde su madre Roxana y su yerno se presentaron  a recoger a su nieta, y al verla se desvaneció de la impresión al presentir que algo malo le había pasado a su hija.

Tuvo que enfrentar el primer problema, porque las autoridades de ese municipio se negaban a  entregarle a la bebé con el argumento de que la madre, de 23 años de edad, la había abandonado y la iban a dejar bajo resguardo del DIF, por lo que  el grupo prestigiado de abogados Jurídicos Delos, llegaron a brindarle apoyo para que pudiera llevarse a su nietecita  a su casa donde se encontraban sus otros dos nietos que estaba cuidando mientras su hija regresaba.

Su madre, hermanos y su esposo comenzaron la búsqueda y también difundieron la imagen  de Diana a través de las redes, con la esperanza de que alguna persona proporcionara datos sobre su paradero, sin tener éxito.

La mala noticia llegó el día 6 de enero, dos días después de su desaparición, Roxana, su madre, estuvo a punto de  volverse loca al saber que  su hija y la pareja a la que acompañaba  habían sido encontrados calcinados dentro  del  coche en el que viajaban, en un camino de terracería,  entre  avenida San Juan y Camino Viejo, de la colonia de San Jerónimo Xonacahuacan,  en el municipio de Tecámac.

“No lo podía creer, porque mi hija no le hacía mal a nadie, sentí morirme, quería ver a mi niña, a mi alma gemela, ¿por qué le hicieron daño? Era una mujer que adoraba a sus hijos”, comentó Roxana, quien tras lamentables hechos inició la denuncia por el  delito de homicidio  contra quien resulte responsable que quedó registrada en la carpeta con numero de NUC: ECA/FHM/ECH/034/004023/18/01 y NIC: FHM/ECH/00/MPI/064/00001/18/01.

Sin embargo, tuvo que esperar 15 días para que le entregarán en una bolsa de basura los  restos de Diana, que al verlos no pudo contener sus lágrimas y dijo que  imaginó todo el dolor que pasó su hija por la tortura que recibió antes de ser quemada viva.

“La torturaron, le quitaron los dientes y la quemaron viva, se ensañaron con ella, una mujer de bien que jamás hizo mal a nadie, al contrario siempre trataba de ayudar a los demás”, reiteró.

Recordó que las autoridades no querían que velara los restos de Diana, sin embargo, de manera privada lo hizo para después darle cristiana sepultura.

Cómo se recordará, no conforme con destrozarle la vida, los asesinos comenzaron amenazarlos con llamadas telefónicas y pedían dinero a cambio de no hacerles daño, por lo que tuvieron que dejar el hogar donde habían vivido durante años para evitar que sus nietos  de los que se hace cargo y ellos sufrieran algún atentado.

Refirió Roxana que meses después, tras una investigación elementos de la Fiscalía, detuvieron a un hombre que fue cómplice de artero crimen que cometieron con su hija, el hermano y cuñada de su esposo quien también sufre la partida de su mujer.

Han pasado 12 meses del asesinato de Diana, siguen con temor, esto porque los cómplices del detenido siguen libres y aún pueden hacerles daño y es por eso que hasta la fecha sigue esperando se haga justicia para detenerlos y paguen por lo que hicieron.

Aunque la pérdida de su hija la tiene devastada,  al ver a sus nietos saca fuerzas para seguir adelante y luchar por los tres menores a los que su hija, insistió, adoraba.

Hace unos días, al cumplirse un año de la tragedia que destrozó  su hogar, recordaron a Diana con una misa para pedir por su eterno descanso, misma que fue efectuada en una iglesia ubicada en la colonia de Jardines de Cerro Gordo, parroquia donde además bendijeron la fotografía  cuando su hija Diana contrajo matrimonio y su rostro reflejaba felicidad.

“Es un año sin mi niña, me duele, me mataron en vida, destrozaron mi hogar, robaron mi tranquilidad y dejaron huérfanos a mis nietos, espero que  esos seres del mal  pronto sean detenidos porque los crímenes que cometieron no deben quedar impunes”, indicó Roxana  con las lágrimas que rodaron por sus mejillas.

Desconsolada y consciente de que su vida  se tornó gris desde que  mataron  a su hija, sigue clamando justicia  y  que se tomen acciones  para encontrar a los compinches del detenido que son los responsables de su infelicidad.

Anuncios
FacebookTwitterWhatsAppShare
Si quieres recibir gratis las noticias del estado de México en tu celular, solo tienes que mandarnos un mensaje de whatssapp con el nombre de tu municipio a nuestro telefono (55) 4404-1699