Sacrisanta busca a Eruviel para exigir justicia para sus hijos asesinados en Ecatepec

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septiembre 18, 2016

Asegura que no descansará hasta ver justicia.

Asegura que no descansará hasta ver justicia.

ECATEPEC, Méx.-18 DE SEPTIEMBRE DEL 2016- “He  ido a  Toluca  a solicitar una audiencia con el gobernador Eruviel Ávila,  pero no he tenido suerte de que me atienda,  y  no descansaré hasta que  se tome un tiempo y  me escuche,  me ayude para que  se agilice la investigación para  encontrar y  detener a quien le arrebató cobardemente la vida  a mis dos hijos y se haga justicia”,  dijo Sacrisanta Mosso  Rendón,  al recordar que ha pasado más de un mes de que encontró  a sus pequeños Karen y Erick asesinados dentro de su casa en la colonia Viveros Tulpetlac.

“Siento un dolor muy grande, me los mataron y  yo estoy muerta en vida”, comentó con lágrimas en los ojos Sacrisanta, y que aunque  personal de la procuraduría  mexiquense sigue el proceso de la investigación,  a ella se le ha hecho muy lento, porque no hay avances precisos, aunque aseguró no quiere  desconfiar de las autoridades, para dar solución al caso y encontrar a él o los criminales de sus retoños.

Al recordar  que  a sus hijos de 17 y 12 años de edad  les gustaba festejar las fiestas patrias dentro de su  vivienda, marcada con la  Manzana 4 Lote 12 de la calle Eucalipto, de esa comunidad a  quienes les gustaba  hacerse decoraciones con los colores de la bandera  y  a los que  la mayoría de veces les cocinaba pozole y en otras ocasiones pambazos,  platillos que les encantaban, comentó  que  lo que está viviendo le parece una pesadilla, de la que quiere despertar,  para volver a verlos, sentir sus abrazos  y sus palabras de cariño.

Con la tristeza en su rostro explicó,  “estoy tomado terapias psicológicas y además recibiendo apoyo de  diversas asociaciones que se han acercado a mí  para ayudarme, donde he conocido  muchas personas que también están atravesando por la misma situación que yo, les han matado a sus hijos, con quien me desahogo, hemos llorado juntos  y  así he aprendido de ellos,  a qué hacer y qué no hacer, porque uno nunca se espera  que le pase esto y desconoce uno  como moverse ante las autoridades y por eso seguiré mi lucha hasta que se haga justicia”.

Sentada sobre unos tabiques,  insistió “no quiero que la investigación se siga aplazando, quiero que  ya detengan a los culpables, quiero verlos a la cara,  enfrentarlos, que me digan porque hicieron eso, que buscaban o que querían, porque mi casa es humilde yo no tenía nada que darles,  por qué les causaron tanto daño a mis hijos,  dejaron a una madre sola, hueca, sin nadie por quién luchar, quiero verlos tras las rejas, para que no sigan causando más daños, quiero justicia”.

Recalcó que desde el pasado 5 de agosto, no ha entrado a su casa, y que las cosas se quedaron igual  desde el día que sucedieron los lamentables hechos, “no por miedo, sino  porque las autoridades así lo pidieron,  por si  tienen que regresar a realizar peritajes, no quiero mover nada, para que no haya pretexto de que hubo obstrucción en la investigación y  para que detengan a los criminales”.

Las lágrimas no tardaron nuevamente en rodar por sus mejillas de Mosso Rendón,  cuando  platicó “aún recuerdo cuando los sepulté,  veo mi casa, y pienso que aún  están ahí,  que los veré, jugando  a uno con su tableta y a otra con  su celular  o viendo la tele como eran felices dentro de nuestro hogar, sin pelear siempre sonriendo, pero  les robaron sus sueños,  me los mataron y me mataron a mí también, ellos eran mi pasado, mi presente y mi futuro, ahora no tengo nada,  solo pelear y exigir  se haga justicia”

 

Ante la tardanza sobre las investigaciones,  precisó que  se está atrasando,  porque  al parecer se están tomando aun declaraciones de amistades de su  hija Karen de quien  dijo con una sonrisa  al acordarse, “era muy amiguera” y todos tanto amigos y familiares han colaborado  en las interrogaciones, pero  que ha notado  que el proceso va muy lento,  al transcurrir  ya  casi cincuenta días del crimen.

Por lo que fue que decidió alzar la voz, ante su desesperación, por dar  con los asesinos de sus menores de edad y  desde hace unas semanas, dijo que se trasladó hasta la Ciudad  de Toluca,  para  solicitar ver al gobernador, pero sin tener éxito, solo le han informado que la llamaran y aún sigue en espera de que lo hagan.

“Quiero que el gobernador se tome tiempo para escucharme, que se entere del caso,  que se ponga en mi lugar,  que sepa mi sufrimiento, mi angustia, mi desesperación, pedirle que se haga  justicia, que me ayude a que se acelere la investigación, para que sea una prioridad que resuelvan el caso, que no vaya a quedar en el olvido,  el crimen  cobarde que les hicieron a mis hijos, decirle que él que es padre que me entienda”, aseveró Sacrisanta.

Al concluir la entrevista, mostrando una fotografía  de sus pequeños que le regalaron compañeros  de su hija del plantel CCH Vallejo, indicó que seguirá tocando puertas e inclusive hasta la del presidente de la república Enrique Peña Nieto, si hace falta,  con la finalidad de buscar ayuda  para que los crímenes de sus hijos no queden impunes  y que no descansará  porque ahora su única prioridad es que se  haga justicia para que  el o los asesinos de Karen y Erick, paguen por lo que les  hicieron.

 

 

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