En el marco de la «Operación Desconexión», implementada para combatir la extorsión, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), logró desmantelar 67 call centers, lo cual derivó en la captura de 102 personas, 77 de estas de origen extranjero.
Dentro de dichas acciones llevadas a cabo con apoyo de instituciones de seguridad federal en diferentes municipios de la entidad mexiquense, fueron asegurados 67 inmuebles adaptados para realizar llamadas telefónicas, además de 5 centros de prestamos en efectivo, 14 puntos de venta de estupefacientes y 106 «giros negros».
Como respuesta a múltiples denuncias ciudadanas, se echó a andar este plan para inhibir principalmente la extorsión directa a través de llamadas telefónicas, mensajes de texto, páginas web y otras aplicaciones de mensajería, así como para erradicar los esquemas de préstamos abusivos que utilizan estas plataformas.
De acuerdo con información oficial, la fiscalía local recibió por lo menos 1,084 denuncias por el delito de extorsión. De ese total, 62 por ciento cometido de manera no presencial, es decir, bajo la modalidad conocida como “extorsión indirecta”.
El «modus operandi» de estos centros fraudulentos suplantaban instituciones crediticias y financieras, en las que los contactantes fingían ser empleados de estas mediante páginas web bancarias falsas y llamadas masivas para alarmar a la víctima sobre falsos movimientos en su cuenta, con ello conseguían que realizaran transferencias bancarias o proporcionaran datos confidenciales para el manejo de su cuenta.
En cuanto a los préstamos, debido a los altos intereses moratorios, el deudor se veía imposibilitado de cubrir el capital e intereses, ante lo cual grupos de golpeadores acudían a sus domicilios o lugares de trabajo para intimidar, amenazar y agredir físicamente a la víctima y forzarla a pagar.
Esta estrategia nacional implementada en coordinación con los tres niveles de Gobierno, fue echada a andar el 8 de julio de 2025, con resultados obtenidos al 30 de marzo del año en curso.
