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CICATRICES: Feminicidio 2024; la eterna vergüenza

POR: / 25 de febrero de 2025

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Cicatrices. Feminicidio 2024: la eterna vergüenza

 

LA COLUMNA ROTA/ VERÓNICA VILLALVAZO (FRIDAGUERRERA)

Desde 2016, cada año realizamos el recuento anual de Feminicidio Emergencia Nacional. La intención siempre ha sido dar a conocer el trabajo que, durante todo el año realizamos, documentando, investigando y visibilizando, sobre todos estos temas.

Desde aquel primer recuento de 2016 y, tomando en cuenta únicamente feminicidios, hoy tenemos las siguientes cifras: en 2016, 1,559; en 2017, 1,831; en 2018, 1,913; en 2019, 1,857; en 2020, 1,837; en 2021, 1,707; en 2022, 1,724; en 2023; 1,293.

Y llegamos a 2024, donde tenemos 1,212 feminicidios, en general. De éstos, 1003 son mujeres de 18 a 59 años, que equivale al 82.75%. De este 100%, 99 son infantiles, equivalentes al 8.17%. 68 mujeres adultas mayores, que equivalen al 5.62%; y 42 Transfeminicidios, equivalentes al 3.46%.

Dolorosos y fríos números que, más que cifras, representan mujeres, sueños, historias, vidas, familias aniquiladas. 14,933. Feminicidios de mujeres y niñas en 9 años, solamente los documentados por la prensa y algunas investigaciones propias. Los hallazgos son tristes: destazadas, calcinadas, apuñaladas, violadas, asesinadas a balazos, tiradas en canales, ríos, terrenos, carreteras, enterradas en fosas clandestinas. Desaparecidas, despojadas, desnudas, denigradas, olvidadas y descalificadas.

Siempre es importante resaltar que no deberían de acumularse “números”, que deberían todos los días dolernos, indignarnos, por todas y cada una de nuestras mujeres y niñas que a diario nos arrebatan. Cada vez nos cuesta más trabajo redactar, documentar y actualizar nuestras vidas arrancadas.

Pero el cansancio es ya interminable. En estas ocasiones manejamos porcentajes, para darnos una idea más clara de qué porcentajes reciben o no justicia. ¿Quiénes son los agresores, cuáles son las edades de nuestras mujeres y niñas? Las cifras de adultas mayores que lamentablemente crecen. Reiteramos, no son cifras, no son números. Son voces de la ausencia, que se quedan ahí olvidadas para muchos, pero que, en cada familia, huérfano, hoy les hace falta esa mujer que aman.

En 2024, nos arrebataron 1003 mujeres, de 18 a 59 años, de ellas 651 que, equivale al 64.90% fueron arrojadas en calles, barrancas, fosas clandestinas o basureros. 330, es decir, 32.90%, fueron encontradas asesinadas en sus domicilios. 13, en su lugar de trabajo, esto significa que el 1.30% no está segura en un sitio que se supone garantiza su seguridad: su lugar de trabajo. 5 en hoteles, 0.5%, que confiaron en su pareja, y en su cliente. 2 en la Universidad, que equivale a 0.2 %. Una en la cárcel, es decir, el 0.01%. Una en una fiesta, es decir, el 0.01%.

17 de ellas se encontraban embarazadas, 1.7%; ¿acaso no pudieron consumar su sueño de ser madres? 19 mujeres, que equivalen al 1.9%, fueron violentadas sexualmente. De 692 se desconoce al perpetrador, lo que equivale al 69%. 168 de ellas fueron arrebatadas por parejas sentimentales, es decir, el 17.75% por quienes decía amarlas.

39 fueron asesinadas por exparejas, 3.89% intentaron alejarse de su agresor.  23 de ellas, que equivalen al 2.3%, fueron asesinadas por sus hijos.  7 arrebatadas por predadores, con esto queremos decir que el 0,7%, fueron acechadas por “cazadores” sin entrañas. 5 asesinadas por sus hermanos, que significa un 0.5%. 2 por su padrastro, que revela un 0.2 %. Asimismo, 2 por un alumno de la Universidad, que da 0.2 %. 15 por supuestos ajustes de cuentas, es decir, el 1.49%, esto por “venganzas” dirigidas a esposos y/o hijos. Una por su jefe equivalente al 0.09%. Una por un policía, que da el 0.09%. Cinco, por supuestos robos, que ubican el 0.49%. 10 por amigas(os), es decir, el 0.99%, que confiaron en sus amistades. Dos por choferes de taxi, 0.19%; en las cuales su único error fue abordar un transporte. Una, por un falso comprador de terreno, que da un 0,09%, ahí hay casos de sujetos que aprovechan la necesidad de la víctima de vender algún auto, por ejemplo. Una por un contacto de Facebook, que da el 0,09%, lo grave es que la contactó exclusivamente para asesinarla. Cuatro asesinadas por sus cuñadas(os), que equivale al 0.39%, donde el caso incluye las rencillas que pudieron arreglarse de otra forma. Una por un funcionario, que da el 0,09%, que la mandó asesinar por negarse a ceder a sus deseos. Una en un aparente secuestro, que equivale al 0.09%. 2 por sus tíos, el 1.49%. Cuatro por novios, que revela el 0.39%, esto por aquellos que no aceptan un no, por respuesta. 7 por sus vecinos, que arroja el 0.69%, y cuya fatalidad fue que se ampararon en la confianza de las víctimas.

Los porcentajes de injusticia en todos los casos se mantienen bajo el manto de la impunidad. 648, de los asesinos de estas mujeres, que equivalen al 64.60%, se encuentran sin ser detenidos, o son sospechosos. 269 de éstos se encuentran en proceso legal, lo que equivale al 26.82%. El porcentaje de sentenciados es mínimo, 3 sentenciados con sólo el 0.30%, esto representa una nula justicia. 57 sujetos se encuentran prófugos, hecho que equivale al 5.68%. 26 cobardes se suicidaron, hecho que significa que el 2.60% no tendrá castigo.

68 mujeres adultas, mayores de 60 a 95 años, fueron asesinadas. A 53, el 74.95%, les arrebataron la vida en el lugar más seguro que tenían, sus domicilios. 15, que equivale al 22.1 %, se localizaron sin vida en las calles.

15, el 22.1 %., de ellas, asesinadas a manos de sus hijos e hijas. 5, el 9.43%, por quienes las amaron y les dijeron amarlas, sus esposos. 5, el 9.43%, por delincuentes en supuestos robos.  2, el 3.77%, sus hermanos. 5, es decir, el 9.43%, por sus nietos. 2, el equivalente al 3.77%, arrebatadas por sobrinos. Una, el 1.88%, por un vecino. Una, el 1.88%, por su yerno.  2, el 3.77% por sus enfermeros. 30, de ellas, es decir, el 44.12% se ignora quién es el agresor.

En el caso de las adultas mayores, al igual que el resto, la impunidad se mantiene. De 30 de estos crímenes, es decir, el 44.12% se ignora quién los cometió.  29 de los presuntos responsables, esto es, 42.65%, se encuentran prófugos y sin orden de aprehensión.  6 cuentan con orden de aprehensión, que ocupa el 8.82%. 2 de estos cobardes se suicidaron, es decir, el 2.94 %. Sólo una víctima, o sea, el 1,47% ha recibido justicia con un sentenciado.

Nuestra víctima más pequeña, violada y asesinada por su padrastro, fue una inocente de un año y un mes, en Veracruz. La pequeña se encontraba con el miserable en Año Nuevo, cuando su mamá estaba ausente, el infeliz violó a la pequeña. Cuando la madre llegó y encontró mal a la bebé, la llevó al hospital, donde después de tres días murió, debido a las lesiones que había recibido.

Durante 2024, documentamos 99 víctimas menores de 17 años. Registramos 20 bebas de 0 a 2 años, que equivale al 20.2%. 10 de 03 a 5 años, que arrojan el 10.1%. 9 pequeñas de 06 a 08 años, que dan cuenta del 0.9 %. 10 inocentes, de 09 a 10 años, es decir, el 10.01%. 9 víctimas de 11 a 13 años, que equivale al 0.9 %.  25 desafortunadas de 14 a 16 años, lo que resulta en el 25.25%. 14 adolescentes de 17 años, que equivalen al 2.14%. De 2, no tenemos edad específica, únicamente se sabe que son menores de edad, lo que arroja el 0.02%.

48 de las víctimas, fueron asesinadas en su casa, esto es el 48.48%. 51 pequeñas encontradas sin vida en las calles, que arroja un 51.51%. Una de ellas se encontraba embarazada.  19 de ellas fueron víctimas de violencia sexual, esto es el 19.19%.

Los agresores

El 34.34% de las víctimas son asesinadas por su círculo más cercano, 6 por sus madres y padrastros. 2 pequeñas por padre y madrastra. 3 inocentes por sus padres biológicos. 4 niñas asesinadas por su padre biológico. 4 por quienes les dieron la vida, sus madres biológicas. Una de ellas por su madre y su abuela. 3 pequeñas victimadas por sus madrastras. 4 por sus padrastros. 3 por sus tíos. Una nena asesinada por su hermano. 3 por sus primos.  Asimismo, el 14.14% agraviadas por conocidos. 7 por sus novios. 3 por amigos. 3 por vecinos. Una por un estudiante. 4 de estas pequeñas asesinadas por predadores. Una, supuestamente por el crimen organizado. Del 51.52% se ignora la relación que mantuvieron con el asesino.

47 presuntos asesinos están detenidos y en proceso, esto es, el 47.47%. Uno de ellos fue asesinado, esto es, el 1.01%. 4 sujetos se encuentran prófugos, es decir, el 4 4.04%. 2 de ellos se suicidaron, o sea, el 2.02%. Solamente 2 se han sentenciado, es decir, el 2.02%. 32 se encuentran sin ser detenidos, esto es, el 32.30%. Un sujeto es inimputable, que representa, el 1.01%.

En nuestro recuento únicamente logramos documentar 42 transfeminicidios. 10 activistas, que equivalen al 23.80%, fueron asesinadas por sus actividades del oficio. Una por su esposo, es decir, el 2.38%. Una por su novio, esto es, el 2.38%. Una por un extorsionador, que equivale al 2.38%. 28 de ellas fueron asesinadas en la calle, lo que significa, el 66.66%. 8 en su casa, es decir, el 19.04%. 6 en su lugar de trabajo, que equivale al 14.26%.

16, 66 %, se encuentran detenidos. 7 sujetos en proceso. 3 prófugos, que equivalen al 7.14%. La impunidad impera, 76.20% continúan sin ser detenidos.

De los 1,212 feminicidios que documentamos, el porcentaje de huérfanos equivale al 15.15% de pequeños que se suman a estas cifras, en indiferentes números 152, menores, que se suman a la interminable lista de la orfandad por este delito.

Son seis estados los más violentos donde ocurren los feminicidios:

El Estado de México, con 101, que equivale al 8.33%.

Jalisco con 99, que ubica el 8.16%.

Puebla con 72, esto es, el 5.94%.

Chihuahua con 71, que anota el 5.85%.

Veracruz con 63, que registra el 5.19%.

Nayarit, con 2, esto es el 0.16%.

Son 1,212 feminicidios en total, esto arroja nuestro 100%.

En total, de los estados más violentos, se genera el 33,47% a nivel nacional.

El menos feminicida es Nayarit, con 2, esto es el 0.16%.

De las 1,212, víctimas que documentamos, 28 son mujeres indígenas, lo que equivale al 2.31%. 3, son menores de edad, equivalente al 10.71%. 5 son adultas mayores, es decir, el 17.85%. 3 de ellas son mujeres trans. el 10.71%.

Los números siempre son estadísticas, pareciera que en el mundo las cifras solamente son eso, cifras que contribuyen a dejar testimonio el horror, cada año, cada mes, cada semana, cada día, cada hora.

Estas líneas, cada vez más difíciles de redactar, nos revelan y confirman cómo las mujeres en este país son, sistemáticamente violentadas, pero con matices cada vez más graves y, en algunos casos, en aumento. Sí, son cifras, pero cifras dolientes que documentan cada golpe, cada humillación, cada fórmula de sufrimiento, pero también una apatía política y social. La frialdad de los números parece proponer un oscuro panorama: que aun cuando las mujeres han intentado formas de detener todo este infierno, cada intento parece fatuo, nulo.

No hay manera de ponerle un alto a la indiferencia, a la impunidad que impera y a la demagogia de las autoridades que, pese a los discursos de que el fenómeno va a la baja, nuestra documentación pone al descubierto que las vidas de mujeres arrebatadas en este país son contundentes con un rango de más de 1000 vidas arrebatadas anualmente, cifra que se mantiene desde hace varios años.

¿Hasta cuándo vamos a detenernos? ¿Cuándo vamos a entender que ninguna mujer o niña, busca que la asesinen?, que, ninguna mujer adulta, que confía en sus hijos o nietos, imagina que, algún día, ante tanta violencia, aquéllos la pueden poner en riesgo extremo, que incluye la muerte. Un contexto enmarca esta situación: la vulnerabilidad en que viven las adultas mayores en nuestro país.

Los nombres se repiten, una y otra vez. Beatriz, Rogelia, Idalia, Montserrat, Guadalupe, Mónica, Esther, Esperanza, Ruth, Elizabeth, Rosa, Gloria, Lizeth, Lourdes, Patricia, Ana, Romina. Cada año, los nombres, historias e impunidad se repiten.

Una vez más nos fue imposible llevar al día los homicidios de bebés y niños, pero el porcentaje es muy similar a nuestras niñas. Arriba de 95 bebés y niños también fueron asesinados, por padres, madres, padrastros u otras personas; los métodos, indudablemente terribles, abandonados en las calles, tirados en bolsas, depositados en basureros y, algunas veces, expuestos, devorados por los perros.

Como siempre lo gritamos, todas duelen, pero las niñas y los niños deberían de rompernos. Nos parece importante, en este inicio de año, retomar la reflexión en torno a nuestros niños y niñas.

2025 inició para México, con casos que poco movieron la conciencia social, nuestra documentación registra el caso de Mateo, en León, Guanajuato. O el del bebé dejado, por fortuna, vivo en una bolsa, en Tultitlán, Estado de México.

Aquí, a modo de reflexión, comparto unas líneas, redactadas por Daniel, en torno a la violencia que padecen nuestros niños y niñas:

Los niños son muy valiosos, pero a la vez parece que con ellos los adultos pueden hacer lo que les venga en gana. Incluso, a veces, parece que la inocencia es bien cotizada.

Existen personas y organizaciones a quienes sí les importan los niños (sarcasmo), tanto, que los utilizan como objetos sexuales, obteniendo de ellos placer y pingües ganancias: recordemos a la iglesia con sus sacerdotes pedófilos y pederastas, los tratantes de personas que producen y venden pornografía infantil, además de prostituir a niños y niñas.  Empresarios que los utilizan como mano de obra esclava. O familiares de los niños que los usan para vender productos o pedir limosna en las calles.

También los utilizan para ser soldados, enseñándoles a matar en lugar de permitirles vivir su infancia, jugando y soñando en ser, un(a) astronauta, un(a) médico, una (un) enfermera, o lo que ellos en su imaginario desean ser.  Les han quitado esos sueños porque, ahora quieren ser narcotraficantes y sicarios y, de estos últimos, hay muchos en nuestro país.

Gobiernos y organizaciones criminales que asesinan niños y poblaciones enteras, haciéndolos padecer hambre, sed, frío, desplazamiento y sufrimiento.

O que los bombardean, quemándolos, mutilándolos, asesinándolos para desaparecerlos del planeta, porque su DIOS así lo requiere.

Gobiernos indolentes, a los que les preocupan más, las políticas de protección a “seres sintientes”, que los niños y niñas. ¿Acaso ellos no son seres sintientes?

Y hablando de “seres sintientes”; estos seres sintientes de la especie canina en sus actos ¿no sienten cuando muerden, arañan, desgarran, arrancan miembros y partes de los cuerpos frágiles di víctimas -que sí sienten-, mutilándolos por el resto de sus vidas?, incluso llegando a asesinarlos. Y no hay consecuencias, por qué actuar contra los niños en esa forma. “No es un delito, es un accidente” se dice. Y todavía los revictimizan diciendo que ellos (el niño o la niña) los provocaron.

Sí, en efecto, hay personas y seres sintientes a los que, sí, les importan los niños tanto que, se nutren de ellos con altas ganancias, la inocencia es redituable. Por otro lado, hay gobiernos a los que no les interesan los niños, los desechan “con todas las de la ley» “en fosas comunes, negándoles su derecho a pertenecer y a un nombre o manteniéndolos en albergues con muchas deficiencias.

¿A los gobiernos les interesan los niños asesinados y desechados? O ¿Los niños asesinados y mutilados de por vida, y con shock postraumático, infringido por seres sintientes de la especie canina?

Es más fácil y cómodo crear ciudades, clínicas y espacios de esparcimiento para perros, que un panteón donde puedan sepultarse dignamente todos estos pequeñitos, que, a su breve edad, han sufrido todo tipo de maltrato. ¿El interés superior del perro está por sobre el interés superior de la niñez?

Y aun después de muertos, siguen siendo maltratados, porque los perros se los comen cuando los desechan en basureros, o por autoridades que, los “desechan con todas las de la ley”, enviándolos a fosas comunes sin nombre.  O van a la mañanera con la esperanza de encontrar ayuda, y únicamente encuentran indiferencia.

Y a ti, a usted, a ustedes. ¿Les importan los niños? ¿Cómo les importan?

Un año más que intentaremos seguir documentando el infierno. Un año más que deseamos con todo el corazón que aminore la eterna pandemia que, desde hace décadas, padecemos en este México tan lastimado.

Febrero 2025.

P.D. Esta columna solamente representa el trabajo de comunicación que a diario realizamos desde FridaGuerrera. Documentando todos los días en la prensa de todo el país, así como investigaciones propias. No son datos oficiales.

 

 

 

 

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