CÍRCULOS DE PODER: La simulación política como método de control

mayo 11, 2018

FacebookTwitterWhatsAppShare

CÍRCULOS DE PODER

 

De la simulación como política institucionalizada de control.

 

Hace tan solo un par de semanas, comentaba con un colega que si hay una palabra que puede definir los tiempos de estos días es la “simulación”. Definiría no solo a la gris y estéril administración estatal en curso, sino también y sobre todo, a la administración federal que está por concluir y del que importamos ese estilo tecnócrata tan poco popular en estos días…

¿Y a qué nos referimos cuando hablamos de la “simulación” en la administración mexiquense?, pues prácticamente a todo y nada, pues se simula que se hace de todo en todos los frentes, aunque en realidad en el fondo, no se haga nada;  de lo que se trata es de aparentar que se hace denodadamente, pero sin tomar el toro por los cuernos, sin una intención profunda de mejora, porque mejorar implicaría, cambiar el estado de las cosas y eso no conviene a muchos intereses económicos y políticos, por lo tanto no hay cambios reales ni mejoras, y mucho menos resultados.

Pero no se crea que se trata de un mal reciente, es de hecho una especie de plaga o padecimiento endémico que se ha transmitido por reproducción espontánea en la administración pública, pero que se vino agudizando desde el gobierno de Arturo Montiel, se adoptó como carril de fuga en la administración de Peña Nieto, alcanzó grado de doctorado con Eruviel Ávila y hoy es el sello de la gestión que simula “fuerte y con todo” y al final nada.

¿De qué hablo?, bueno es sencillo. Tome algún asunto de la administración pública y analícelo, ¿hay avances en la línea del tiempo?, compare entre lo que se ha dicho, lo que debería de ser según la ley y lo que en realidad es.

Ejemplos. Recuerdo con mucha claridad que una de las frases favoritas de Eruviel Avila era: “En mi gobierno no permitiré que a ninguna mujer se le toque con el pétalo de una rosa”… y le mataron 16 en promedio cada mes, nunca quiso recibir personalmente a madres que exigían justicia por los asesinatos de sus hijas,   y nunca  se mejoraron de fondo los ministerios públicos en la atención de los delitos contra la mujer, en todo caso la revictimización ha incluso empeorado.  Y no se crea que no se pretendió avanzar en el tema, ya que se crearon auténticas instituciones, como las fiscalías de atención a delitos de género o las llamadas “ciudades de la mujer”, al final la podredumbre de abajo, contaminó lo de arriba…

En las dos últimas gestiones, incluyendo la que está en marcha, se ha insistido en la existencia de compromisos con la transparencia y la rendición de cuentas, se modificaron leyes y se hicieron tribunales, se nombraron fiscales, jueces y se conformó todo un sistema anticorrupción, pero en el proceso se manipularon o pervirtieron las nuevas normas, con trampas incluidas, y se impusieron  titulares ligados a dependencias o instituciones donde la simulación es también algo magistral… el resultado es el aborto de una criatura ciega, manca y lisiada…

Pero sin duda, el saldo más brutal de la “simulación” está en el tema de procuración de justicia. Me ubico en la “procuración”, porque ante la carencia de ministerios públicos eficaces en la investigación, cualquier juez sin materia resulta incompetente. El resultado es un  índice de impunidad del 97%, pese a los cuantiosos recursos que consume al año el circuito integrado por las dependencias de seguridad y la Fiscalía General de Justicia, con todo y su pesada infraestructura.

El reciente “Índice Global de Impunidad 2018” dado a conocer esta semana, ubica al Estado de México, entre las cinco entidades con el peor desempeño en procuración de justicia  de todo el país, con un calificación del 80.06292 en el índice de impunidad, lo cual se traduce, en un “grado de impunidad muy alto”, de acuerdo al mismo organismo que elabora este estudio y ubica a la entidad, en el fondo de la tabla, posición número 30, en una escala de mejor a peor.

Podríamos llenar otras diez columnas citando ejemplos de simulación en todas las áreas administrativas y nos faltaría espacio… En transparencia, si hay, pero se esconden los contratos de las obras o se niegan o esconden con argumentos falaces; en apoyos agropecuarios, si hay pero se entregan a agricultores fallecidos (Auditoria Superior de la Federación informe 2017); en salud, si hay hospitales, pero no hay medicinas porque los recursos se esfumaron con Eruviel por delante… becas para estudiantes, si hay pero se distribuyen de forma selectiva entre afines al partido tricolor; programas sociales, si hay pero son para comprar votos para el PRI y para sus estructuras.

El nivel de simulación es brutal, no se me puede ocurrir otro termino, luego de que este miércoles acudí a un evento del gobernador Alfredo del Mazo, para dar a conocer “avances” en la implementación de políticas para la equidad de género, relacionadas con el cumplimiento de la “Alerta de Género” implantada en once municipios desde el 2015,  para lo cual se invitaron a supuestas organizaciones no gubernamentales (ONGs), alineadas con la actual administración. Organizaciones que como en un sueño lejano, escuche vitorear a Del Mazo –sí le lanzaban porras-, mientras que a esa misma hora, los restos de una joven eran rescatados del Parque Sierra Morelos…

Son ONGs creadas a modo o compradas con recursos públicos para avalar los programas gubernamentales. A ese nivel hemos llegado.

La simulación nos está matando.

Advertisements
FacebookTwitterWhatsAppShare
Si quieres recibir gratis las noticias del estado de México en tu celular, solo tienes que mandarnos un mensaje de whatssapp con el nombre de tu municipio a nuestro telefono (55) 44041699
Notas relacionadas
No hay entradas relacionadas